Neuquén
El secretario de Economía y Hacienda de la Municipalidad, José Luis Artaza, aseguró ayer que la tarifa eléctrica en la ciudad “podría ser más barata si la conducción de CALF dejara de incorporar personal que nada tiene que ver con el trabajo operativo para mejorar el servicio”.
“CALF había pedido un aumento del 50% en la tarifa y desde el Municipio lo bajamos al 40% en la propuesta que elevamos al Concejo Deliberante, justamente porque detectamos que se habían incorporado 71 personas que incrementaban el costo laboral y la conducción no pudo justificar que cumplían tareas operativas”, denunció el funcionario.
En ese sentido recordó que tampoco estuvieron de acuerdo con el pago de la Bonificación Anual Extraordinaria (BAE) para los cargos gerenciales, “que ya cobraban sueldos cercanos a los 150 mil pesos”.
El funcionario aclaró que lo que están objetando es que “profesionales que tienen ese nivel remunerativo cobren 15 sueldos al año en lugar de 13, como cobrarían en cualquier otra empresa y estando fuera del convenio del gremio Luz y Fuerza”.
50 por ciento de aumento de la tarifa es lo que CALF solicitó al Municipio. Sin embargo, la Municipalidad bajó las pretensiones de la cooperativa al 40%. Pero serán los concejales quienes tendrán la última palabra con el tarifazo.
“Por cosas como estas es que nosotros pedimos responsabilidad y austeridad a la hora de administrar la cooperativa”, dijo Artaza, quien dejó claro que, frente al vencimiento de la concesión el año próximo, el Municipio, como poder concedente, “es el primer interesado en que CALF siga siendo el prestador del servicio de distribución de energía eléctrica en las mejores condiciones para los usuarios del sistema”.
Por otra parte, Artaza negó que el Municipio mantenga una deuda de 126 millones de pesos con la cooperativa. “Eso es absolutamente falso. Y en el caso de la revisión del cuadro tarifario que enviamos al Concejo Deliberante contempla los años 2014 y 2015”, explicó el funcionario. “La que sí mantenía una abultada deuda que superaba los 50 millones de pesos era la cooperativa con el Municipio, por la que se hizo una plan de pago para que CALF pudiera cumplir con sus obligaciones”, detalló.
Artaza aclaró que desde el Municipio nunca se pensó en no renovar el contrato de concesión con la cooperativa. “Que el ingeniero Carlos Ciapponi no vea fantasmas donde no los hay”, remarcó.