MAR DEL PLATA - Una camioneta había caído desde un acantilado en la ciudad bonaerense de Mar del Plata desde 22 metros generando un gran misterio, básicamente porque en el interior del vehículo no había nadie (ni tampoco rastros de que alguien en su interior haya resultado herido y logrado salido por sus medios). Pero con el correr de las horas, la situación se fue aclarando y se supo que todo se debió a una acción del dueño de la Grand Cherokee, quien provocó la caída del vehículo (esto ocurrió en la zona sur de la ciudad, en playa Los Lobos, a 250 metros de la Ruta 11) con la intención de realizar una denuncia por robo e intentar cobrar el dinero del seguro.
El hombre, de 34 años, se había presentado el viernes, luego de que se hiciera público el hallazgo del vehículo en la playa, en la Comisaría Quinta para denunciar que el miércoles había dejado su camioneta en Lebensohn y Echeverría, porque tenía un desperfecto mecánico, y que al ir a buscarla el viernes por la noche, no la encontró. Debido a esta denuncia, el personal de la Policía realizó las tareas de protocolo para corroborar el hecho y, según fuentes oficiales, sólo encontraron contradicciones en el relato del denunciante y de las personas de la zona de Lebensohn y Echeverría, que aseguraron nunca haber visto una Grand Cherokee estacionada en el lugar.
250 metros separan la Ruta 11 del acantilado. La camionera apareció en los acantilados de la zona sur marplatense, en la conocida playa Los Lobos, que está a dos cuadras y media de la Ruta 11 (une Mar del Plata con Miramar).
Ante esta situación los investigadores volvieron a interrogar al dueño de la camioneta, aunque ya marcándole sus contradicciones y que había algo que no cerraba en la historia del robo y la aparición posterior de la camionera, generando que el hombre se quebrara y admitiera que la denuncia que había hecho era falsa y que lo que buscaba, en realidad, era cobrar el dinero del seguro. Debido a esto, el dueño de la camioneta (que todavía continúa incrustada en la arena en la zona los acantilados) quedó a disposición de la Fiscalía de Delitos Económicos, imputado por falsa denuncia y tentativa de estafa.
De todas maneras, a pesar de lo reconocido por el ahora imputado en esta causa, los investigadores no pudieron demostrar todavía que haya sido efectivamente el dueño de la camioneta quien la arrojó por el acantilado hasta la playa, aunque todo parecería indicar que fue así (eso también constituye un delito). Ayer, un grupo coordinado de bomberos, efectivos policiales y de Prefectura trabajaron para intentar identificar la procedencia de la camioneta y evaluar las opciones para poder moverla, tarea que adelantaron será “muy compleja”.