En diálogo con LU5, Liria reconoció que últimamente se producen hechos con mayor impronta de agresividad, que son aquellos que "trauman y marcan la sensibilidad en la gente". En este sentido, enumeró por ejemplo los casos de violencia en manos de los motochorros (donde indicó que en su mayoría son cometidos por menores) o de entraderas a casas rurales.
"El problema es que en todo hecho delictivo, la persona que pudiera ser aprendida como responsable es sumamente rápida la puesta en libertad", lamentó el jefe de la Policía. Sostuvo que esto significa "un volver a empezar", ya que los efectivos demoran y detienen al delincuente, pero al ser liberado con tanta rapidez, es probable que esa persona vuelve a delinquir.
Liria aseguró que el delito se modifica y muda con facilidad constantemente. Por ello, resaltó que es "sumamente complicada la prevención en ese aspecto".
"Hay que trabajar en muchas aristas que nos golpean y si nos faltan algunas patas, es costoso y frustuante la labor que podamos hacer", lamentó Liria y destacó: "No está la agilidad del juez, que es por ahí lo que se necesita para que no se llegue a la justicia por mano propia, porque eso no sirve".