"Christophe, 48 años, Lola, 17 años...", durante largos minutos se oyó la triste letanía de los nombres de las víctimas de los peores atentados sufridos por Francia en su historia.
"Viernes 13 de noviembre, ese día no lo olvidaremos nunca. Francia fue golpeada en su corazón", dijo el jefe de Estado, quien prometió "solemnemente" hacer todo lo necesario para "destruir el ejército de fanáticos" responsable de los atentados de París, reivindicados por el grupo Estado Islámico.
Hollande denunció a esa "horda de asesinos" que actuaron "en nombre de una causa demente y de un Dios traicionado", y calificó los ataques de "acto de guerra organizado desde lejos y fríamente ejecutado".
Pero "Francia seguirá siendo la misma" y responderemos a los ataques con "más canciones, más conciertos" y "seguiremos yendo a los estadios", dijo.
"Los que cayeron el 13 de noviembre encarnaban nuestros valores, y nuestro deber es más que nunca hacerlos vivir. No cederemos ni al miedo ni al odio. Y si la cólera se apodera de nosotros, la pondremos al servicio de la calma determinación de defender la libertad", afirmó Hollande.
La ceremonia había empezado con la Marsellesa, el himno nacional francés.