Francia. Todo parecía anunciar un fin de semana inolvidable para un grupo de amigos de Irlanda del Norte. Un vuelo de la aerolínea de bajo costo Jet2, que había despegado del aeropuerto de Belfast con destino a la localidad balnearia española de Ibiza, tuvo que aterrizar de emergencia luego de que uno de los pasajeros abordara ebrio y con una muñeca inflable como compañera de viaje.
La escala no programada en Toulouse, Francia, fue ordenada por el capitán luego de que se reportara un confuso episodio en la cabina por el comportamiento “agresivo y disruptivo” del hombre en cuestión. Por su actitud, la aerolínea decidió vetarlo de por vida de sus vuelos.