El año pasado habían relevado 2.110 ejemplares y esta vez fueron 1.375. Para el equipo científico al frente del proyecto, no hay motivos de alarma.
Un censo aéreo de ballenas francas australes realizado por científicos del Conicet en la provincia de Chubut, contabilizó 1.375 ejemplares en la costa de Península Valdés, donde cada año se da cita la mayor colonia de estos cetáceos en el Mar Argentino.
El total registrado por el censo de 2026 es un 35% menos que el que se había acanzado en 2025, cuando se alcanzó la cifra récord de 2.110 ejemplares.
Sin embargo, los investigadores al frente del proyecto aclararon que la disminución del número tiene que ver con diversos factores y no es preocupante, y explicaron a qué se puede haber debido.
El relevamiento fue realizado el domingo 6 de septiembre a lo largo del litoral por Aylen Chalkobski, María Constanza Marchezi y Mariano Coscarella, integrantes del Laboratorio de Mamíferos Marinos (LAMAMA) del Centro para el Estudio de Sistemas Marinos del Conicet (Cesimar-Conicet).
En el vuelo realizado por el piloto Pedro Domínguez, del Aeroclub de Puerto Madryn, se contabilizaron las 1.375 ballenas francas australes de las cuales 409 fueron crías.
Como es normal para esta época del año, la mayor concentración de ejemplares se registró, como es habitual para esta época del año, en el área de la playa El Doradillo, en las inmediaciones de Puerto Pirámides y en el golfo San José.
Asimismo, se avistaron numerosos ejemplares solitarios en distintos sectores de la costa externa de Península Valdés.
Los censos aéreos permiten obtener información sobre la distribución y presencia de la ballena franca austral en las costas de Península Valdés y sostener en el tiempo el seguimiento científico de las poblaciones en la región.
En esta ocasión fueron visualizadas 735 ballenas menos que en 2025. No obstante, los científicos del LAMAMA explicaron que el registro de 2026 se encuentra dentro de los valores esperables para una población de grandes cetáceos que presenta fluctuaciones naturales.
“El año pasado registramos un récord histórico en 25 años de censos y, en ese sentido, fue un caso excepcional. No esperábamos encontrar nuevamente esa misma cantidad de ballenas”, indicaron desde el Laboratorio.
Otros factores tenidos en cuenta por el equipo científico al analizar el descenso en el número fueron que “la fecha en la que se realiza el relevamiento y la distribución de los animales dentro de los golfos pueden influir en la cantidad de ejemplares observados desde el aire”.
En ese sentido, resulta importante considerar que el censo de 2025 se hizo a mediados de agosto y el de 2026, el 6 de septiembre.
Esos pocos días de diferencia pueden haber sido determinantes en la fluctuación que exhibió el número de ballenas.
“Para esta época, muchos animales pueden haberse desplazado hacia sectores más internos del golfo Nuevo y nuestro relevamiento se realiza sobre la franja costera”, señalaron los investigadores.
Al margen del censo de ballenas, durante el vuelo detecatron la presencia de dos grupos de delfines oscuros en el área de El Doradillo.
El hallazgo llamó la atención debido a que, si bien se trata de una especie que habita la región, su observación durante este tipo de vuelos costeros no siempre resulta sencilla.