El 6 de febrero de 2027 una ciudad cordillerana se convertirá en el epicentro de un fenómeno astronómico que no se repetirá hasta 2048. Ya lo promocionan.
El 6 de febrero de 2027, la Luna se interpondrá entre el Sol y la Tierra y dejará visible uno de los espectáculos más extraordinarios del sistema solar: un anillo de luz brillante en el cielo, conocido como "anillo de fuego". Se trata de un eclipse solar anular, y una ciudad de la Patagonia argentina ya fue identificada por expertos y organismos oficiales como el mejor punto del planeta para admirarlo.
Se trata de Esquel, en la zona cordillerana de Chubut, cuya zona de influencia quedará exactamente en la franja central de la sombra lunar.
La cuenta regresiva oficial en la ciudad ya comenzó: la Subsecretaría de Turismo local, junto al Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas provincial, realizó la presentación formal del evento en la Casa del Chubut, en Buenos Aires, ante más de 40 representantes de agencias de viajes y medios especializados.
"Para nosotros es una gran oportunidad para promocionar el destino a partir del eclipse", destacó Walter Torres, secretario de Turismo, Deporte y Cultura de la ciudad cordillerana, quien adelantó que se planificarán actividades específicas para acompañar el evento.
Un eclipse solar anular no es un eclipse total. La diferencia está en la distancia. Cuando la Luna se encuentra cerca de su apogeo —el punto de su órbita más alejado de la Tierra—, su tamaño aparente en el cielo es un 1,1% más pequeño que el del Sol, según la NASA. Es decir: no alcanza a taparlo por completo.
Todo eclipse proyecta dos tipos de sombra. La umbra es la sombra central y más densa, la que en un eclipse total oscurece por completo el Sol. La antumbra es su extensión más allá del vértice del cono: una sombra más difusa, desde la cual el Sol se ve rodeando a la Luna.
Cuando la Luna está en el apogeo, la umbra se "queda corta" y no llega a tocar la superficie terrestre. Lo que sí alcanza la Tierra es la antumbra, y desde allí se produce el efecto característico: ese aro de luz (o “anillo de fuego”) que bordea al satélite y que da nombre al fenómeno.
El 6 de febrero de 2027, ese fenómeno durará 7 minutos y 31 segundos en su fase anular —el momento preciso del anillo de fuego— y 3 horas y 12 minutos en su fase parcial. La trayectoria comenzará en el océano Pacífico, cruzará Chile y luego ingresará a la Argentina, para perder intensidad al atravesar el océano Atlántico.
Hay varias razones que ubican a Esquel como un lugar privilegiado para apreciar este fenómeno astronómico.
La ciudad apunta a convertir el evento en una plataforma de promoción turística sostenida. Bajo ese lema, la propuesta incluye atractivos consolidados como el Parque Nacional Los Alerces —Patrimonio de la Humanidad desde 2017—, las tradicionales casas de té galés en Trevelin, y actividades como canopy, parapente, cabalgatas y viñedos australes.
Pablo Gerez, guía especializado en astroturismo de Chubut Explorers, se refirió a la situación de privilegio que ofrece la ciudad chubutense para ver el eclipse.
"La zona y sus alrededores será el mejor lugar del mundo para observar el eclipse, por donde pasará la franja central cuando la Luna proyecte la sombra sobre la superficie de la Tierra. Y será también una gran oportunidad para la provincia de Chubut, ya que no se volverá a repetir en esta parte del mundo hasta diciembre de 2048", aseguró.
Gerez también precisó que se distribuirán anteojos certificados para la observación segura y habrá coordinación de transporte y orden municipal para el día del evento. La recomendación es terminante: no mirar el sol directamente en ningún momento sin protección adecuada.
Si bien -como se expiró- en Esquel el fenómeno se podrá apreciar desde cualquier parte, hay varios puntos estratégicos, cada uno con características propias.
Además de Esquel, , Time and Date identifica otras localidades del país que también estarán en la trayectoria del eclipse, aunque con una cobertura que ronda el 86 por ciento: