Lo denunció la familia de un adolescente de 17 años y allanaron su casa en Rio Gallegos. Hallaron una furgoneta que había dicho no tener. Su grave antecedente.
Un hombre de 42 años fue detenido este miércoles 14 de octubre de 2026 en Río Gallegos, acusado del presunto abuso sexual con acceso carnal de un adolescente de 17 años al que habría captado por las redes sociales.
Durante un allanamiento, los efectivos hallaron una furgoneta blanca en el garaje de la casa que ocupa el sospechoso, un vehículo que podría ser clave para poder esclarecer el caso, según información a la que accedió La Opinión Austral.
Los investigadores buscan determinar si allí ocurrió el hecho denunciado.
La detención se concretó cerca de las 9:30 de la mañana, en una casa ubicada en la zona de la costanera de la capital de Santa Cruz.
Participaron efectivos de la policía provincial, con intervención de las divisiones Cibercrimen e Investigaciones. También personal de la Comisaría de la Mujer y la Familia.
Según las primeras versiones, el hombre se habría resistido antes de ser trasladado a una dependencia de la ciudad.
La causa se abrió a partir de una denuncia de la familia del adolescente y está vinculada con un presunto contacto previo por redes sociales.
Como primer elemento de peso, el allanamiento les permitió a los investigadores detectaron contradicciones en la declaración del acusado.
Según fuentes policiales, el sospechoso habría negado tener una furgoneta blanco que, a partir de la denuncia, sería de interés para la investigación.
Sin embargo, en el lugar los efectivos encontraron un vehículo que coincide con la descripción aportada. La camioneta utilitaria estaba oculta en un garaje de la propiedad.
Pasado el mediodía, personal de Criminalística seguía trabajando en la casa para recolectar elementos de interés y realizar pericias biológicas, para intentar reconstruir las circunstancias del hecho denunciado por la familia del adolescente.
En paralelo, se intenta esclarecer cómo se vincularon el acusado y el adolescente.
Está previsto analizar dispositivos electrónicos y comunicaciones digitales para establecer de qué modo se produjo el acercamiento.
Entre las hipótesis figura el posible uso de perfiles falsos, una herramienta habitual para contactar a menores de edad en las redes.
Oficialmente no se informó qué plataforma habría sido utilizada ni si existen otras posibles víctimas o personas involucradas.
Hace alrededor de una década, el sospechoso -del que no trascendió la identidad- trabajaba como guía turístico en el estuario de Río Gallegos.
Cumpliendo ese rol habría tenido contacto con chicos que visitaban el lugar, de acuerdo con los antecedentes de aquella causa.
Ahora, en un caso diferente y que debe investigarse sin vínculo con la causa anterior, el medio que podría haber utilizado para acceder a la víctima fue otro: las redes.
De hecho, la investigación se inició en el ámbito de las unidades especializadas en ciberdelito.
A partir de los indicios relevados, se pudo avanzar hacia el procedimiento realizado en la vivienda del sospechoso, en busca de pruebas que permitan corroborar lo que se denunció.