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Hallazgo científico: la ballena que no siguió las reglas y cruzó el Cabo de Hornos en invierno

Una ballena fin hizo la migración de ida y vuelta entre el norte de Chile y el Atlántico Sur argentino en sentido inverso. Nadó 3.000 kilómetros en 18 días.

Un ejemplar de ballena fin -una de las especies más grandes del mundo- sorprendió a los científicos que realizaban su monitoreo al realizar una migración “invertida” -en sentido contrario al correspondiente a la época del año- y cruzar desde Chile, por el Cabo de Hornos, hasta un área marina protegida en el oceáno Atlántico, en jurisdicción de la provincia de Tierra del Fuego.

El viaje, que comenzó en el norte de Chile, llegó hasta las islas del Atlántico Sur argentino y volvió al punto de partida, acaba de ser documentado en la prestigiosa revista Scientific Reports.

Ballena fin, una especie desconocida

La ballena fin es la segunda especie más grande del planeta, solo superada por la ballena azul.

Con un cuerpo largo y delgado, es también uno de los cetáceos más rápidos -alcanza los 37 kilómetros por hora-, y llega a medir 27 metros y pesar 70.000 kilos.

Ballena fin en Caleta Chañaral de Aceituno, Chile.

Existen muy pocos registros científicos de su comportamiento, y pocas zonas definidas con su presencia.

Un viaje súper veloz

La ballena que llamó la atención de la ciencia comenzó a ser monitoreada en enero de 2024, cuando un equipo de científicos le instaló un transmisor satelital.

En ese momento, se encontraba en la zona de la caleta Chañaral de Aceituno en el norte de Chile. Permaneció en aguas del océano Pacífico durante varios meses hasta que, en agosto, inició una repentina migración hacia el sur del continente.

La ballena realizó una migración asombrosamente directa. Cruzó el peligroso Cabo de Hornos, se adentró en el Mar Argentino y nadó más de 3 mil kilómetros en apenas 18 días.

Así llegó hasta el Área Marina Protegida Namuncurá-Banco Burdwood, a unos 150 kilómetros al este de la Isla de los Estados y 200 al sur de las Islas Malvinas.

Ahí encontró las condiciones ideales para alimentarse durante un mes y medio.

El regreso inesperado de Tierra del Fuego a Chile

"El Banco Burdwood alberga cardúmenes de peces pelágicos como la sardina fueguina y crustáceos como la langostilla, que serían las presas potenciales para las ballenas fin", detalló Natalia Dellabianca, investigadora especializada en mamíferos marinos del CADIC-Conicet en Tierra del Fuego y coautora del proyecto internacional.

A principios de octubre de 2024, sin embargo, el equipo de científicos que la seguía perdió la señal del transmisor.

Pero, contra todo pronóstico, el dispositivo volvió a emitir datos a mediados de diciembre exactamente en el mismo lugar de la costa chilena donde el animal había sido instrumentado originalmente: ya había hecho el camino de regreso.

Por primera vez, "una migración estacionamente invertida"

El recorrido registrado por el seguimiento satelital de esta ballena fin desarmó las estructuras teóricas vigentes.

El patrón clásico de migración combinaba la alimentación en altas latitudes durante el verano y una etapa de reproducción en el extremo sur durante el invierno.

"En este trabajo en particular se documentó por primera vez un tipo de migración estacionalmente invertida", subrayó Dellabianca.

El hallazgo lleva a la comunidad científica a plantearse si se trató de un evento raro de un solo individuo o si, en realidad, constituye una de las tantas estrategias de desplazamiento que posee la especie.

El trabajo publicado en Scientific Reports fue el resultado de casi dos décadas de investigación conjunta entre veintiséis instituciones de Argentina, Chile y Brasil.

El aporte nacional al estudio se consolidó gracias al trabajo articulado del equipo de Tierra del Fuego fueguino y la Fundación Cethus, una ONG dedicada a la conservación de los cetáceos en la Argentina.

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