La estatal cerró su base y echó a todos los trabajadores que tenía en la terminal. Aún no está claro quién se hará cargo de gestionar el equipaje y las rampas.
Intercargo dejó de operar este lunes 28 de septiembre de 2026 en el aeropuerto Enrique Mosconi de Comodoro Rivadavia, en Chubut, y desvinculó a los trabajadores que integraban su base local.
La empresa estatal prestaba en esa importante terminal aérea de la Patagonia los servicios de rampa para la atención en tierra de los vuelos, además de la gestión de equipaje.
La salida había sido anunciada en agosto de 2026 y estaba prevista para el 1° de octubre, tanto en Comodoro Rivadavia como en Río Gallegos, en Santa Cruz.
Sin embargo, en la terminal comodorense la desvinculación del personal se concretó antes de lo previsto, y los empleados quedaron frente a distintas opciones para cobrar sus indemnizaciones.
Las propuestas contemplaron, a criterio de los trabajadores, acuerdos por algo menos del 70% del monto que le correspondía a cada trabajador de indemnización.
Y la otra alternativa que se les presentaba era aceptar un cobro inicial del 50% y luego reclamar por el resto en la Justicia.
Entre los afectados hay personas con unos 20 años de antigüedad, que pasaron buena parte de su vida laboral en la operatoria de Intercargo, según lo que en agosto, cuando se anunció la inminente medida, había estimado el sindicato UPSA.
En esa ocasión, el gremio también informó que el cierre de las bases de Intercargo en Comodoro Rivadavia y Río Gallegos alcanzaría en total a unos 20 empleados
La Asociación del Personal Aeronáutico (APA), en tanto, habló de unos 25 trabajadores de ambas bases, a quienes les habían ofrecido trasladarse a Rosario para mantener la fuente de trabajo, o aceptar el 50% de la indemnización.
Intercargo brinda servicios fundamentales en tierra. Básicamente, la asistencia a las aeronaves, con carga y descarga de equipaje, limpieza de los aviones, posicionamiento de escaleras y traslado de pasajeros con movilidad reducida mediante los equipos destinados a esa tarea.
Por eso, el interrogante central es quién atenderá ahora a las aerolíneas que operan en Comodoro Rivadavia.
Maximiliano Chemes, referente de UPSA, había advertido en agosto que no estaba claro quién tomaría esa tarea.
El gremio también señaló que el impacto podía ir más allá de los vuelos comerciales, porque los servicios de rampa son importantes también para los vuelos sanitarios y los traslados de órganos.
Cuando anunció su salida de estos y otros aeropuertos del país, Intercargo argumentó una reorganización de sus recursos y planteó que las aerolíneas podrían contratar otros prestadores para los servicios de rampa.
Esto estaba habilitado desde que tiempo atrás, la administración nacional le quitó el casi monopolio que ejercía la empresa estatal.
Pero lo que sucede en Comodoro Rivadavia, al igual que en la capital santacruceña, es que hasta el momento no han aparecido operadores privados que decidieran competir con Intercargo en la terminal.
De este modo, en agosto se remarcó la falta de operadores capaces de asumir de inmediato todas las tareas que estaban concentradas en la empresa estatal.
El único en condiciones sería Aerolíneas Argentinas, que se autopresta el servicio e incluso asiste a la low cost JetSmart en otros aeropuertos.
Sin embargo, la aerolínea de bandera dijo entonces que no tenía información al respecto. Y hasta la fecha no se anunció nada respecto de esa posibilidad.
La decisión llega después del fracaso de la privatización de la empresa, como parte de un plan de reasignación de recursos y eficientización.
En junio de 2026 se abrieron los sobres de la licitación por el 100% de las acciones de la empresa, con un precio base de 45 millones de dólares, y no hubo un solo oferente.
Intercargo presta servicios de rampa en 16 aeropuertos del país y, hasta 2024, tenía virtualmente el monopolio de la actividad en la mayoría de las terminales.
Fuentes de la administración nacional definieron la medida como una "optimización" de recursos y una cuestión de "eficiencia operativa", y aseguraron que no afectaría la prestación de los servicios ni a los pasajeros.
"La decisión alcanza únicamente a dos terminales (Río Gallegos y Comodoro Rivadavia) y permite reubicar esos recursos en puntos donde tienen un mayor nivel de utilización y resultan más funcionales para la operación", dijeron entonces a La Nacion.
También sostuvieron que el objetivo es "concentrar los recursos donde son realmente necesarios y avanzar hacia una operación más eficiente".