Las hallaron en dos campos linderos, tras la denuncia de un productor. Muchas tenían su marca y fueron restituidas. Algunas eran imposibles de identificar.
Un operativo por robo de ganado que se extendió durante dos días en establecimientos rurales de la zona de Paso del Sapo, en Chubut, concluyó con la recuperación de 54 ovejas vivas, el hallazgo de otras 35 muertas y el secuestro de un arma de fuego sin registrar con más de un centenar de municiones.
El caso que viene siguiendo la División de Investigaciones Rurales de la policía provincial continúa abierto, para determinar responsabilidades penales.
Las tareas comenzaron el miércoles 10 de junio de 2026 en una estancia de la zona, bajo la coordinación de la fiscal jefa María Bottini y el funcionario de Fiscalía Jorge Kovacevich.
Al arribar, el personal identificó al empleado rural que cumplía funciones como puestero e inspeccionó viviendas, galpones y cuadros de hacienda.
En ese primer procedimiento se detectaron y restituyeron de manera inmediata 21 ovejas vivas con señales del productor denunciante: 16 identificadas directamente y cinco mezcladas con el rebaño del establecimiento.
También secuestraron dos cueros ovinos recientes, uno con marca del damnificado, una tijera de esquila y un teléfono celular que será sometido a pericias.
Durante la requisa domiciliaria, los efectivos hallaron una pistola calibre .22 marca Saurio y 101 cartuchos de distintos cinco calibres diferentes junto a nueve vainas servidas. Todo fue secuestrado por carecer de la documentación correspondiente.
Durante la tarde de esa misma jornada, los controles se extendieron a puestos rurales del mismo establecimiento.
Los investigadores detectaron a la distancia una cantidad importante de animales muertos, pero debieron suspender las tareas por falta de luz natural.
El jueves 11 de junio de 2026 se realizó una inspección exhaustiva del sector.
Los especialistas constataron la presencia de 31 ovejas muertas, la mayoría con las señales del productor afectado.
Sin embargo, algunas no pudieron ser identificadas por el deterioro provocado en los restos por animales carroñeros.
Ante la sospecha de que parte del ganado robado hubiera sido trasladado a predios cercanos, la Fiscalía autorizó ampliar el operativo.
De este modo, en un campo lindero, cuyo administrador prestó conformidad para el ingreso policial, se localizaron 33 ovejas vivas con las señales del denunciante y dos animales muertos más.
Todos los ejemplares vivos fueron restituidos formalmente a su propietario.
El balance final arrojó un total de 89 animales comprometidos en la maniobra: 54 ovejas vivas recuperadas y devueltas al productor damnificado, y 35 muertas constatadas durante los rastrillajes.
El operativo fue encabezado por el comisario mayor Jorge Calderero, jefe de la División Investigaciones Rurales de la Comarca Andina.
Participaron efectivos de la División Investigaciones Rurales Comarca Andina, la Unidad Regional Esquel, la Unidad Criminalística Esquel, las comisarías de Gualjaina y Paso del Sapo, y las divisiones de Seguridad Rural de Trevelin y El Maitén.
La investigación continúa abierta para establecer el alcance total del perjuicio al productor y determinar las responsabilidades penales de los involucrados.