La conmemoración que se inició en 1995 en Río Grande es desde hace años un evento multitudinario. Se espera un fuerte reclamo de soberanía.
En la medianoche de este miércoles 1° de abril, Tierra del Fuego cumplirá con una tradición que ya lleva más de tres décadas, inciada casi como un acto privado entre excombatientes y que hoy es un evento multitudinario y de los más significativos en el país vinculados a la soberanía argentina en las Islas Malvinas. Se trata de la noche de vigilia, que en 2026 tiene un condimento político extra: la presencia de dos gobernadores peronistas que estarán en el acto oficial del jueves, en Ushuaia.
El bonaerense Axel Kicillof tenía previsto viajar este miércoles para participar de la tradicional Vigilia de Malvinas en Río Grande y del acto central por el 44° aniversario del inicio del conflicto bélico con Gran Bretaña en la capital fueguina.
Kicillof no será el único. También estará el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, otro referente opositor al gobierno de Javier Milei que también tendría aspiraciones presidenciales dentro del peronsimo. Ambos son los únicos dos mandatarios que respondieron a la invitación del gobernador fueguino Gustavo Melella, quien la había hecho extensiva a todos sus pares del país.
El gobernador bonaerense había anticipado su presencia durante una conferencia de prensa en La Plata, donde también apuntó contra la política exterior del gobierno nacional en relación con la causa Malvinas. "Le está haciendo mucho daño a la soberanía nacional", afirmó, y puso como ejemplo el voto argentino en contra de la resolución de la ONU que condenó la esclavitud africana como crimen contra la humanidad.
"Votamos en contra de la posición de países africanos que siempre han acompañado los reclamos de Argentina con respecto a la soberanía de las Islas Malvinas. Cada decisión que toma Milei tiene un costo altísimo y no la puede explicar en ningún lado", sostuvo Kicillof.
De este modo, el tono que se espera en las conmemoraciones es de un fuerte reclamo de soberanía, un cariz que en los últimos dos años se acentuó en la Vigilia ante la actual política exterior del gobierno central, y que se descuenta al menos en el acto oficial que se realizará luego en Ushuaia.
La vigilia de este 1° de abril arrancará a las 20:00 con una misa de campaña en la Carpa de la Dignidad, a cargo del Padre Iván Bressan. A las 21:30, el ingreso de antorchas en la rotonda del avión marcará uno de los momentos más emotivos de la jornada.
A las 22:00 habrá una formación con desfile a cargo del BIM N° 5, y a las 22:30 se desarrollará la simulación del desembarco denominada "Operación Rosario" en la playa frente al monumento. A las 23:00, el Ballet «Soles que dejan Huella» presentará un homenaje al aniversario.
A la medianoche comenzará el acto central: sirenas, palabras alusivas, minuto de silencio y salvas. El cierre llegará desde la 01:30, con el reparto del tradicional locro malvinero para todos los asistentes, a orillas del mar y mirando a las islas argentinas.
La Municipalidad de Ushuaia, la capital fueguina, mantiene la Carpa de Malvinas abierta todos los días desde las 10 horas como punto de encuentro comunitario. La vigilia local también comenzará a las 21:00 de este 1° de abril, con chocolate caliente y tortas fritas para quienes se acerquen.
A la medianoche se realizará el cambio de pabellón, y al día siguiente, desde las 11:00 en la Plaza Islas Malvinas, se llevará a cabo el acto central con la presencia del gobernador y los dos pares peronistas que están de visita.
Además, del 6 al 22 de abril podrá visitarse en la Antigua Casa Beban la muestra "Malvinas, el cielo es de los halcones", basada en el libro de Walther Taborda y Néstor Barron, que recorre las historias de los pilotos argentinos que combatieron en el Atlántico Sur.
La vigilia que recibirá a los mandatarios tiene una historia que arranca 31 años atrás. En 1995, un puñado de excombatientes decidió que no podían esperar el 2 de abril puertas adentro. Así, se instalaron frente al mar, con un tacho de leña encendido para soportar las temperaturas bajo cero, mirando simbólicamente hacia las islas desde el punto más cercano en Tierra del Fuego..
"Empezó con un tacho con fuego y cinco locos hace más de 30 años", recordó recientemente Raúl Villafañe, presidente del Centro de Veteranos de Guerra de Río Grande. Desde esa primera noche, el encuentro fue creciendo hasta convertirse en un evento multitudinario que posicionó a la ciudad como la Capital Nacional de la Vigilia.
Río Grande no es un escenario elegido al azar: es la ciudad más habitada de Tierra del Fuego y se encuentra a pocos kilómetros de las islas. Es decir que para los riograndenses, y los fueguinos en general, la guerra tuvo una proximidad que no se sintió igual en ningún otro punto del país.
Con los años, la conmemoración dejó de ser solo una noche y se extendió durante toda la última semana de marzo, con las carpas donde los veteranos reciben a escuelas y turistas para contar su historia y combatir lo que ellos definen como la "desmalvinización".