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Visitante inesperado en una concurrida costanera de la Patagonia: parecía un lobo marino, pero era otro animal

Familias que disfrutaban cerca de la orilla avisaron a Fauna Silvestre, que confirmó que se trataba de una especie diferente y bastante más peligrosa.

Una foca leopardo que, inesperadamente, se detuvo a descansar en plena costanera de Rio Gallegos, en Santa Cruz, generó primero cierta confusión entre las personas que pasaban la tarde en el lugar y luego, un llamado de alerta de las autoridades y un pedido de precaución ante una visita que resultaba inédita.

La tarde de clima agradable había llevado a numerosas familias a disfrutar del aire libre en un lugar muy convocante.

Más allá del alivio que daba el invierno patagónico, nada transcurría por fuera de lo normal, hasta que alguien detectó a un animal en la orilla.

Según los primeros avisos que recibieron las autoridades locales, se trataba de un lobo marino.

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Sin embargo, cuando el personal especializado llegó al lugar, comprobó que el ejemplar era en realidad esta especie del mar antártico, que nunca antes había sido registrada en la zona.

Del aviso inicial a la confirmación

Los primeros llamados llegaron cerca de las 11:30 de la mañana. Ante distintas versiones inicial sobre la especie, porque algunos también hablaban de una foca diferente a ésta, personal de la Agencia Ambiental de la Municipalidad y de la Dirección General de Fauna Silvestre del Gobierno de Santa Cruz se trasladó hasta el sector para verificar la situación en el terreno.

Juan Alvarado, director de la Agencia Ambiental de Río Gallegos, describió en declaraciones a La Opinión Austral cómo fue el operativo.

"Nosotros llegamos a las 14 y nos quedamos hasta alrededor de las 17:15, cuando vimos que (la foca) se metió en el agua".

La foca leopardo descansó desde media mañana hasta pasadas las cinco de la tarde en la costanera de Río Gallegos, en Santa Cruz.

El ejemplar fue localizado en inmediaciones del Muelle El Turbio, históricamente conocido como Muelle de YCF.

Los equipos permanecieron en el lugar durante varias horas, aguardando el avance de la marea, que fue lo que finalmente hizo que el animal decidiera continuar camino luego de varias horas de descanso reparador..

¿Por qué la confusión no era un dato menor?

La identificación imprecisa inicial no fue un simple detalle.

Distinguir a tiempo qué especie estaba realmente allí, al alcance de la gente, resultaba clave para la seguridad, ya que como suele suceder en estos casos, no faltaron quienes se acercaron de más.

A diferencia del lobo marino común, la foca leopardo es un animal con un comportamiento que implica mayor riesgo.

"Este animalito es más agresivo que la foca común, que el lobo marino común. Tiende a tener movimientos mucho más rápidos que la foca, y su mordedura es mucho más fuerte", explicó Alvarado.

El funcionario confirmó que antes de la llegada de los especialistas, algunas personas ya se habían acercado al ejemplar, e incluso se advirtió que había chicos arrojándole piedras.

Por eso, una de las principales tareas del personal consistió en mantener a los vecinos alejados y evitar que el animal se estresara innecesariamente.

Sin antecedentes para Río Gallegos

Consultado sobre si este tipo de visitas es frecuente en el sector, Alvarado fue contundente. "Es la primera vez, tanto para el área de fauna como para nosotros", aseguró.

El funcionario detalló que sí es habitual que otros ejemplares marinos, como lobitos marinos o focas pequeñas, lleguen a la costa a descansar cuando están cansados o se sienten amenazados por otras especies.

Pero la llegada de una foca leopardo, remarcó, constituye un hecho excepcional para la capital santacruceña.

“Animales silvestres que se van a defender”

Ante un eventual nuevo avistamiento de una foca leopardo o un lobo marino en la costa, Alvarado recomendó no acercarse, no intentar alimentar al animal ni intervenir por cuenta propia.

Desde Medio Ambiente explicaron que la foca leopardo, cazadora de pingüinos, tiene una mordida mucho más fuerte que un lobo marino o foca tradicional.

"Son animales silvestres que se van a defender. Desconocen al ser humano y obviamente, interpretan que los pueden atacar, entonces van a querer atacarte", explicó.

Y recomendó que "para evitar ese tipo de cosas" lo único que sirve es mantenerse a una distancia de al menos entre 7 y 10 metros del animal.

Por último, en caso de un avistamiento de este tipo pidió dar aviso inmediato a los organismos especializados al 2966 27-9178 (Fauna del Consejo Agrario Provincial) o al 2966 43-6917 (Agencia Ambiental municipal).

Un solitario depredador antártico

La foca leopardo es un mamífero marino de origen antártico, solitario y muy ágil, considerado uno de los principales depredadores del ecosistema polar.

Su nombre científico es Hydrurga leptonyx, y se distingue por su cuerpo alargado y su pelaje moteado, características que explican la confusión inicial con otras especies de pinnípedos.

El animal habita las aguas frías que rodean la Antártida y las zonas subantárticas, donde pasa gran parte de su vida nadando y buceando entre témpanos de hielo.

La foca leopardo pasa gran parte de su vida nadando y buceando entre témpanos de hielo.

A diferencia de otras focas que forman colonias, esta especie suele desplazarse sola y tiene un comportamiento cazador muy eficiente.

Su alimentación es variada e incluye pingüinos, peces, calamares, kril e incluso otras focas, lo que la ubica como un depredador clave del océano austral.

En cuanto a su estado de conservación, está clasificada como especie de preocupación menor, con una población global estimada en varios cientos de miles de ejemplares.

Aunque no enfrenta un peligro inmediato, su fuerte dependencia del hielo marino la vuelve sensible a los cambios ambientales que atraviesa la Antártida y al calentamiento global.

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