A pesar de que Boca se quedó sin un volante central típico luego de las lesiones de Fernando Gago y Andrés Cubas y de que se frustrara la incorporación de Fabián Rinaudo de Gimnasia, Guillermo Barros Schelotto resolvió dejar en el banco a Pablo Pérez, quien se podía convertir en una alternativa posible. Sin embargo, su irresponsable expulsión contra River le valió la reprimenda del entrenador, a quien no le tembló el pulso y buscó una alternativa en Leonardo Jara.