Secuestraron y peritan un Chevrolet Corsa que podría ser el auto que buscaban por estar vinculado a una supuesta picada en la que se produjo el accidente de Ruta 22 y Río Negro el jueves pasado, donde una Ford Ranger arrolló a un Volkswagen Gol que aguardaba el semáforo y dejó al policía Emiliano Amaya en muy grave estado.
El vehículo fue ubicado ayer, después de todo un fin de semana de búsqueda. El Corsa, de acuerdo con los datos oficiales, está registrado a nombre de una mujer con domicilio en la calle El Salvador 2223 de Cipolletti.
En la vivienda no encontraron a nadie, pero los vecinos brindaron el celular del dueño.
Cuando la Policía neuquina lo llamó, el joven atendió y explicó que se encontraba en Salta. Respecto del auto, dijo que había atropellado a un perro en la ruta cuando se dirigía al aeropuerto, por lo que había roto el paragolpes. Para repararlo, lo llevó al taller de su padre, en Teodoro Planas al 2000 de Neuquén.
La fiscal Paula González ordenó secuestrar el vehículo, que fue trasladado al depósito de Parque Industrial, donde es peritado para determinar si en verdad arrolló a un perro o no.
Quedó preso el joven que chocó y dejó al policía en grave estado
Así se desplazó el auto del policía tras el brutal choque en la Ruta 22
La Ranger chocó a más de 100 kilómetros por hora al policía Amaya