Estados Unidos.- El autor de un tiroteo que mató a nueve feligreses negros en Carolina del Sur, Dylann Roof, pasará el resto de su vida en prisión o será condenado a pena de muerte. No hay término medio con él.
Roof, entonces de 21 años, está acusado de disparar y matar a nueve personas durante una sesión de estudio de la Biblia en la Iglesia Metodista Africana Emanuel, en junio de 2015 por la noche. La Policía atrapó a Roof en Shelby, Carolina del Norte, luego de que una conductora lo identificara en un semáforo cuando iba al trabajo.
Entre las víctimas estaban un senador estatal que también era ministro del templo, otros tres pastores, una administradora regional de bibliotecas, un entrenador de secundaria y terapeuta del habla, un orientador de inscripciones universitarias y un reciente graduado universitario, seis mujeres y tres hombres que sintieron la llamada de abrir su iglesia a todos.
Un jurado federal declaró culpable ayer a Roof de los 33 cargos en su contra. Esos mismos jurados decidirán en otra fase del juicio, a partir del 3 de enero, si lo sentencian a muerte o a cadena perpetua por la masacre en una histórica iglesia negra en Charleston, cuyo fundador lideró una fallida rebelión de esclavos.
El increíble crimen ocurrió el 17 de junio del año pasado. La bandera confederada -vista por algunos como un símbolo de racismo, supremacía blanca, intolerancia y esclavitud- fue retirada de la Legislatura estatal en Carolina del Sur. Los agujeros de bala del tiroteo en el salón de la iglesia Emanuel AME también fueron cubiertos.
Cuando comiencen los testimonios en las primeras horas del año nuevo, Roof será su propio abogado: el múltiple asesino de Carolina del Norte despidió a todo su equipo de defensa.