"No vamos a permitir ningún tipo de despidos", repitió ayer Pereyra en todos los rincones, mientras intentaba negociar una salida con empresario en Buenos Aires.
Mañana está previsto que el sindicalista mantenga una reunión con el jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigferio, para exponer la situación por la que atraviesa el empleo petrolero en las provincias patagónicas.
"La única crisis es la de los trabajadores amenazados. Se los llama para acordar el despido, son aprietes que no vamos a permitir". Guilermo Pereyra. Titular del gremio petrolero
El 21 de mayo vencen los acuerdos de preventivo de crisis que firmaron los empresarios, el gobierno nacional y el sindicato. Específicamente, establecía rotaciones del personal que se mandaba a la casa, además de una reducción de trabajo de 12 a 8 horas que en algunos casos significaba un 40% de recorte en el salario mensual.
En una asamblea realizada el 5 de mayo, la situación no pudo contenerse. "Es un golpe al orgullo del petrolero, es indigno lo que está pasando", expresó uno de los trabajadores en ese encuentro.
Según expresó el sindicalista, las empresas incumplieron los preventivos de crisis. Llaman a los trabajadores para arreglar la desvinculación por "jugosas" indemnizaciones. Y el tema se fue de las manos en estos días.