Neuquén.- “A los 16 años comencé a consumir marihuana, a los 17, cocaína y cuando no tenía plata o cosas para comprar, empecé a aspirar pegamento para poder seguir consumiendo”, confesó Milton Riquelme, el gigoló hallado culpable de explotar a un trapito con retraso madurativo y en situación de calle, durante una audiencia de fijación de pena.
Ayer, el fiscal Maximiliano Breide Obeid solicitó cinco años de prisión efectiva para Riquelme por el delito de reducción a la servidumbre. El explotador de 31 años nacido en Cutral Co detalló que vino a Neuquén en el 2007.
“Dormía en la calle, también pedía comida en las casas, en una pollería y en una panadería. Ahí empecé a consumir alcohol. Así estuve viviendo tres años hasta que conocí a una chica que me sacó de la calle y dos años después conocí a Mora”, señaló Riquelme sobre su pareja, Antonella Mora, condenada como partícipe secundaria por el mismo hecho.
Por su parte, el fiscal indicó que Riquelme “deja a la vista que es una persona marginal y vulnerable, pero el tema es que se ha aprovechado de alguien mucho más vulnerable que él, como lo es el caso de la víctima, a quien redujo por un tiempo prolongado al estado de cosa”.
La pena se conocerá mañana.