Neuquén.- La calle Dr. Ramón al 5000 entre Racedo y Necochea es la zona más baja del barrio San Lorenzo. Los vecinos se quejan de los constantes desbordes cloacales y de las inundaciones que provocan las tormentas. En los próximos días entregarán un petitorio al Municipio denunciando la situación y reclamando que draguen la laguna.
Durante el temporal de las últimas semanas, Reynaldo Guevara y sus vecinos tuvieron que sacar a paladas una montaña de escombros que bloqueaba el canal de descarga a la laguna San Lorenzo. “El agua acumulada estuvo a punto de entrar a nuestras casas”, contó, como si fuese un déjà vu de lo ocurrido en abril de 2014.
Guevara afirma que la urbanización de la zona de bardas y la meseta afectaron los drenajes naturales y que con cada lluvia el agua baja por Casimiro Gómez “como si fuera un río”, que va llenando de barro, tierra y basura el espejo de agua del oeste.
“Sabemos que dragar la laguna no es la solución definitiva, pero no se nos van a inundar las casas”. Pablo Almonacid.
Vecino de San Lorenzo Norte “Hay que admitir que si no fuera por la laguna, las casas se nos inundarían”.Mónica Zimermann. Vecina de Doctor Ramón al 5000
Sin desagote
Este lodo que cubre el fondo de la laguna hace que suba el nivel e impida el correcto desagote del sistema pluvioaluvional y que eleve las napas freáticas.
Ni el fuerte viento de ayer pudo despejar el olor nauseabundo generado por el agua estancada y los desbordes cloacales. “Ya estamos acostumbrados a este aroma, pero no es algo lindo de sentir”, dijo Pablo Almonacid, otro vecino del sector Quimey.
Según ellos, la solución pasa por dragar todo el fondo de la laguna, lo que le permitiría bajar el nivel y ayudaría a recibir el agua de lluvia sin mayores problemas.
Pero no es el único reclamo que hace. Sostienen que el sistema cloacal está colapsado. “El barrio creció muchísimo y la cloaca es la misma que hace 29 años”, se quejó Clementina Barzola, otra vecina.
Para dar una solución a los aluviones de barro y piedras en el sector, el municipio capitalino está realizando una millonaria obra: un canal pluvioaluvional subterráneo. Pero los vecinos aseguran que eso sólo les traerá más problemas. “Lo están haciendo sobre la calle Racedo, que es más alta que Casimiro Gómez, cuando eso se sature toda el agua va a ir a nuestras casas”, aseguró Guevara, quien junto a Almonacid sospechan que es “una estafa para tapar el gasto.
En los próximos días llevarán el petitorio al intendente Horacio “Pechi” Quiroga y esperan conseguir la respuesta que “hasta ahora” nadie les dio en el Municipio.
Generador roto desborda las cloacas
Los vecinos aseguran que las cloacas del sector están colapsadas, y para evitar desbordes el EPAS instaló una bomba para sacar el agua servida a presión a la red principal. El problema es que cada vez que se corta la energía, la bomba deja de andar y se desborda todo y se inunda la calle.