La reunión se concretó ayer y también participaron familiares de detenidos en la U11.
Neuquén > Integrantes de la Asociación Zainuco y familiares de detenidos de la Unidad de Detenión 11 (U11) se reunieron ayer por la tarde con la presidenta del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Leila Graciela Corvalán de Martínez, y uno de sus vocales, Guillermo Labate, para solicitar que sea modificado el reglamento de requisas vigente. Es que desde hace mucho tiempo que los familiares de algunos reclusos denuncian haber sido abusados y no tener respuesta hasta el momento por parte de la Justicia neuquina.
La reunión comenzó cerca de las 18 de ayer, en uno de los salones ubicados en el cuarto piso del TSJ, en la calle Alberdi 52. A la misma asistieron la presidenta de la asociación Zainuco, Gladys Rodríguez, sus abogados Santiago Nabae, Federico Egea e Ivana Dal Bianco, en representación de Madres de Plaza de Mayo Lolin Rigoni y Oscar Ragni, familiares de detenidos que se encuentran cumpliendo sus penas en la U11 y otras organizaciones de Derechos Humanos.
Por más una hora y media estuvieron reunidos y allí se planteó la necesidad de reformar el reglamento de requisas que se encuentra vigente. Los representantes del TSJ conocieron la realidad que viven los familiares de presos cada vez que quieren visitarlos, además de haber escuchado los argumentos que fueron planteados por integrantes de Zainuco para que sea revisado el reglamento de requisa.
“Nosotros consideramos estas prácticas son innecesarias, ya que violan los derechos de las personas. Los hacen desnudarse completamente y con los mismos guantes que revisan sus pertenencias y la comida que llevan, los revisan a ellos. Es insalubre lo que están haciendo”, aseguró ayer Nabae.
Tanto los integrantes de Zainuco como las autoridades del TSJ coincidieron en que la manera en la que se vienen realizando las requisas tendría que ser modificada. Una de las opciones es la utilización de nuevas tecnologías. De esta manera se evitaría el contacto físico como así también que las personas tengan que desnudarse.
Al finalizar la reunión, los integrantes de Zainuco entregaron a la presidenta del TSJ y al vocal Guillermo Labate un petitorio que fue firmado por 70 familias. Ambos se comprometieron a rever esta situación para darle lo antes posible una solución.
Abusos
Una joven, quien es mujer de un preso que se encuentra desde hace cinco años cumpliendo una condena por homicidio, aseguró que no lleva más a su hija, de 11 años, a ver a su padre porque ya no tolera las requisas. “Tenemos que aguantar que cuatro mujeres no miren mientras nos desnudamos y nos revisan nuestras partes íntimas. Además, los mismos guantes con que revisan la comida los utilizan para requisarnos a nosotras”, comentó.
Para ella es innecesario que cada vez que su hija va a ver a su papá sea requisada como si fuera mayor de edad. “Yo no la llevo más por la humillación que pasa para poder ver a su papá”, concluyó la mujer.