La joven fue hallada muerta en la zona de la meseta en 2009.
Neuquén > El fiscal de Cámara Rómulo Patti pidió ayer una condena de 12 años de prisión de cumplimiento efectivo para Luciano Alejandro “Chucky” Pieroni, a quien acusó de abusar sexualmente de Gimena Tatiana Zalazar, de 18 años. La joven fue hallada muerta en la zona de meseta.
El planteo lo formuló ante la Cámara Criminal Segunda que en los próximos días dará a conocer la sentencia. Y coincidió con el formulado por el abogado de la familia de la víctima, Marcelo Hertzriken Velasco, quien lo acusó del mismo delito aunque pidió una pena de 14 años de prisión.
El juicio se desarrolló desde el lunes pasado y fue cerrado a la prensa por tratarse de un delito de instancia privada. “Esperamos y queremos que haya Justicia”, dijo la madre de la joven el día que el asesinato comenzó a ser juzgado.
El hecho se produjo el miércoles 12 de agosto de 2009 en el interior de una vivienda ubicada en la calle San Pedro del barrio San Martín de la ciudad de Centenario. La víctima, de 18 años, fue violada por Pieroni luego de quedar inconsciente sobre un colchón, mientras otros nueve jóvenes bailaban, tomaban alcohol y se intoxicaban con cocaína.
En medio de la reunión, uno de los jóvenes entró a la habitación y observó que el cuerpo de la mujer no se movía y que tenía las manos moradas, por lo que avisó a sus amigos.
Las fuentes judiciales consultadas revelaron que algunos de los jóvenes que estuvieron en la fiesta declararon que intentaron llamar a una ambulancia y otros que consideraron que debía alertarse a la policía. Pero el propio Pieroni extrajo un ama de fuego e impuso su decisión de cargar el cuerpo sin vida de Zalazar en una moto y, en compañía de otro individuo de nombre Mauro, transportarla hasta la zona de la meseta, próxima a la vecina localidad neuquina. Finalmente, el cuerpo fue tirado dentro de una fosa y cubierto con ramas y arena a escasos metros del gasoducto de alta presión, reconocido como Puesto de Medición número 12.
Los profesionales del Gabinete Forense del Poder Judicial y de un laboratorio de la región demostraron que la víctima tenía concentraciones altísimas de alcohol en la sangre. Y la autopsia reveló que su muerte se produjo por una falla cardíaca aguda, edema de pulmón y probable intoxicación aguda.
Patti sostuvo ayer en su alegato que la prueba lograda en la instrucción de la causa y, durante los tres días de debate, resultaron terminantes para reprocharle al imputado el grave delito cometido.
Detenido en La Plata
Poco después del grave hecho, Pieroni, de manera sorpresiva, decidió abandonar la región y se mantuvo oculto durante largo tiempo en la provincia de Buenos Aires.
Sin embargo, la tarde del 25 de octubre del año pasado fue detenido por efectivos policiales del Departamento Delitos y Personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de La Plata, en un allanamiento realizado en un taller mecánico en calle 2, entre 43 y 44, de la capital bonaerense. Pieroni fue trasladado a esta ciudad y puesto a disposición del titular del juzgado de Instrucción Uno, Mauricio Zabala.
El Magistrado que instruyó la causa sostuvo que Pieroni invadió ilícitamente la libertad sexual de la víctima, “vulnerando la esfera propia de su intimidad e integridad sexual” en un estado pleno de “embriaguez”.
Añadió que como resultado de los juegos para competir por el máximo consumo de bebidas blancas, “no midiendo las consecuencias que en su cuerpo y mente tal ingesta le podía ocasionar, se vio imposibilitada de consentir la acción de la cual fue acometida, como así también conocer la significación”.