"El sistema judicial es una porquería. Hay amiguismo y acuerdos por lo bajo que lo único que hacen es maltratar a la víctima, que una y otra vez tiene que revivir lo que pasó", se descargó la mamá de la menor que ahora tiene 16 años.
Con respecto a su hija, Paola relató que "está muy mal", y con mucha bronca relató lo que le tocó vivir hace dos semanas, cuando se enteró del revés judicial: "Me dejó una nota en la que aseguraba que se estaba preparando para matar a la bestia que le arruinó la vida y terminar con lo que los jueces no quisieron hacer".
Sobre el fallo del Tribunal de Impugnación, Paola describió algunas irregularidades que notó, como que no la dejaron ingresar a la audiencia y que antes de la audiencia el abogado defensor estuvo reunido en privado con el tribunal. "Por eso denuncio que hay amiguismo en la Justicia", sentenció.
"Cómo puede ser que un tribunal estuvo analizando el caso 4 meses y lo declaró culpable y otro en apenas tres días lo absolvió", afirmó.
La situación del abuelo aún no está definida. Si bien la Justicia lo absolvió, la fiscalía adelantó que mañana presentará un recurso extraordinario ante el TSJ para que se tenga en cuenta la sentencia que se fijó en el juicio y que nunca estuvo firme.
Se lo confesó a una maestra
La denuncia de abuso se realizó luego de que la niña le confesara a una maestra de la escuela lo que pasaba en su familia. Un repentino cambio de conducta y el bajo rendimiento escolar llamaron la atención de la docente, que conversó con la menor y se enteró del horror en palabras infantiles. "Me llamaron de la escuela, yo fui pensando en que era por las notas y me dijeron lo que había contado la nena", aseguró Paola, que el mismo día que se enteró del abuso a su hija hizo la denuncia. Un día después, el 11 de noviembre de 2011, se confirmó en una pericia forense que la nena tenía signos de haber sido violada, y más tarde desde el Juzgado le dijeron que tenía que irse de su casa: "Vivíamos todos juntos, con el acusado".
Antes del comienzo del juicio, Paola se opuso a un acuerdo de partes -del que no había sido notificada- en el que el abuelo de la nena asumía la culpa y recibía 3 años de prisión en suspenso. Luego, en el juicio, el tribunal valoró las pruebas presentadas, pero en la impugnación no se tuvieron en cuenta.