Un violador condenado llegó a un acuerdo de partes mediante el cual se le dictó una sentencia de 13 años de prisión efectiva por violar a su hija adolescente por dos años y embarazarla.
De acuerdo a la teoría del caso por la cual el violador aceptó su responsabilidad, los abusos los cometió entre noviembre de 2018 y marzo de 2020, cuando la niña, de 12 años de edad al momento de la primera agresión sexual, se quedaba a dormir en su casa. El fiscal remarcó que producto de esos abusos, que se produjeron de manera continuada y sistemática, la víctima quedó embarazada y tuvo un hijo a sus 14.
Este hecho fue lo que dio lugar al develamiento e inicio de la investigación contra el hombre. En una audiencia anterior celebrada en marzo, ya se había dictado la responsabilidad del hombre (abuso sexual con acceso carnal continuado, agravado por el vínculo y la convivencia preexistente con una menor de 18 años), y luego las partes siguieron con las tratativas para acordar también una pena de prisión efectiva ajustada al delito y lo que quería la víctima.
Andrea Rapazzo, defensora de los Derechos del Niño y el Adolescente que intervino en la audiencia como querellante institucional en representación de la niña, manifestó su conformidad con el acuerdo y del mismo modo, se pronunció el abogado particular que intervino como querellante en representación de la familia de la víctima.
El tribunal colegiado a cargo de la audiencia homologó el acuerdo de pena por unanimidad. Los magistrados comunicaron que la sentencia completa será remitida a las partes por vía electrónica dentro del plazo legal.