La pareja vive junto a un aguantadero ya denunciado de calle Violeta Parra, de donde estiman que salió el delincuente. Piden una solución para ese lugar.
Regresó el temor de los vecinos del barrio Huiliches. Una pareja que vive junto a unos dúplex abandonados señalados como aguantadero sufrieron un robo mientras se preparaban para salir a trabajar. Un delincuente atravesó el baldío de los dúplex, entró a su patio trasero y así se introdujo a la casa, de donde les robo camperas y tecnología.
Natalí vive con su pareja y su perro "pegada a los dúplex abandonados" de calle Violeta Parra y Lucas Lucero, que en varias ocasiones han sido despertado denuncias de los vecinos, quienes aseguran que la construcción es utilizada como aguantadero por varias personas que "van y vienen constantemente" de manera impune a cualquier hora del día y han sido vistos tomando bebidas alcohólicas.
Los dúplex, que permanecen abandonados desde hace unos 15 años, fueron noticia recientemente porque dados los reiterados llamados de vecinos, su dueño se había comprometido a poner custodia permanente para garantizar que no sean usurpados por potenciales delincuentes y limpiar el terreno. No obstante, Natalí sostiene que se sigue observando el mismo tipo de actividad en ellos, por lo que la principal sospecha es que el delincuente que robó en su casa salió de allí o al menos utilizó el terreno baldío conectado a estos para acceder a su patio trasero.
En diálogo con LU5, la mujer relató que al igual que todas las mañanas, sacó a su perro al patio trasero a primera hora para que haga sus necesidades, cerró la reja de acceso con llave y dejo la puerta abierta. Seguido esto, subió a bañarse, mientras su pareja se cambiaba en el dormitorio. En ese lapso de varios minutos tuvo lugar el robo.
"En ese ratito, escuché que el perro entró, subió rápido, ladró un poco y se quedó conmigo en el baño", confió. El can estaba alertando a sus dueños del intruso, aunque sus ladridos no duraron y, por lo tanto, no logró llamar la atención de la pareja.
De manera muy sigilosa, en esos breves minutos, el ladrón solo se movió por la planta baja del dúplex de las víctimas: tomó camperas, una notebook, las billeteras de ambos, un par de lentes de sol y pronto volvió a salir. Afortunadamente, nunca subió en busca de más elementos.
Cuando la pareja bajó para desayunar y tomar sus cosas para arrancar sus jornadas habituales, se percataron del faltante.
Una rápida inspección por el patio les permitió descubrir que el delincuente había ingresado por el patio trasero tras cruzar el baldío, dado que había perdido en su huida algunas camperas y la billetera de Natalí.
El problema es que el alivio por no haber sido amenazados no alcanza de consuelo, porque los dúplex siguen posando un peligro. "Siempre hay gente en los dúplex. Nosotros tenemos un grupo de WhatsApp con los vecinos y no nos sentimos seguros porque nos están viendo, saben todos nuestros movimientos", expresó la mujer y añadió que "es súper inseguro, no se puede ni estar en el patio".
Asimismo, afirmó que se trató de un único ladrón porque otra pareja de vecinos que caminaba por el sector aseguró haberlo visto huyendo por el descampado con una mochila.
"Ya sabe qué tenemos y no sabemos si puede llegar a volver", expresó con temor.