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La pena recayó en un pistolero que protagonizó un ataque contra el trabajador del barrio Parque Industrial luego de una discusión por un arreglo de un vehículo.
Un hombre que protagonizó un ataque a quemarropa contra un mecánico del barrio Parque Industrial de la ciudad de Cutral Co fue condenado a dos años de cárcel efectiva. La pena recayó en Raúl Antonio Badilla.
De acuerdo a lo informado por el Poder Judicial provincial, la jueza Laura Barbé fue la encargada de comunicar la pena luego de una audiencia que se desarrolló este último martes.
En la acusación, se indicó que el 5 diciembre de 2023, en el barrio Parque Industrial de Cutral Co, Raúl Badilla y otros tres hombres arribaron al domicilio de la víctima, donde funciona también su taller mecánico, y comenzaron a discutir a raíz de un trabajo que le habían encargado.
En ese marco, el imputado se retiró y volvió a los pocos minutos con un arma de fuego, ingresó en la vivienda y le disparó a la víctima en reiteradas oportunidades.
Barbé explicó que, para llegar al monto de la pena, que fue el que había solicitado el Ministerio Público Fiscal (MPF), tuvo en cuenta que las lesiones afectaron órganos vitales, y la “extensión del daño y la afectación en la vida de la víctima después de recibir los disparos”. También consideró que Badilla ya tenía antecedentes por otro hecho violento.
Durante la cesura, la fiscal del caso Mayra Febrer relató que después de un año y medio de los hechos “la víctima sigue sufriendo las consecuencias y dolores que le impiden llevar una vida normal, no pudiendo realizar los trabajos que le encomiendan, como consecuencia de las lesiones”.
El juicio contra Badilla se desarrolló el mes pasado y Barbé lo declaró culpable por el delito de lesiones graves, agravadas por el empleo de arma de fuego, en calidad de coautor.
La decisión se tomó tras un juicio de responsabilidad que se extendió por dos jornadas, donde el MPF, representado por Mayra Febrer, logró probar los hechos atribuidos.
El caso se remonta al 5 de diciembre de 2023, entre las 17 y las 19. Respecto de los atacantes, había cuatro personas: el acusado Badilla, su hermano, el dueño de una camioneta que estaba en el taller y su hijo. En ese contexto, se inició una discusión.
En el alegato de cierre del juicio, Febrer relató que el propietario de la camioneta que estaba en reparación le indicó a Badilla que fuera a buscar un "fierro", aludiendo a un arma de fuego. Badilla se dirigió al vehículo en el que habían llegado, regresó a los pocos minutos e ingresó a la casa disparando en dos ocasiones, aunque los proyectiles no salieron. Durante su huida, Badilla efectuó tres disparos más contra la víctima, de nombre Franco, impactándole en la zona abdominal y provocándole graves lesiones.
Durante el juicio, la fiscal expuso las pruebas y testimonios que corroboraron la secuencia de los hechos. "No hay dudas. El testimonio de la víctima corrobora todo: el lugar, el horario, el contexto, quiénes fueron a su casa, quién le disparó. Reconoció a su agresor. Y su testimonio fue desprovisto de animosidad", afirmó Febrer. La representante del MPF también destacó que la agresión fue grabada, mostrando a Badilla disparando el arma, la cual no fue hallada.
El argumento de Badilla consistió en que actuó en legítima defensa. Sin embargo, la fiscal solicitó a la jueza que declarara la responsabilidad penal del acusado por el delito de lesiones graves.