Un hombre de Plaza Huincul, ya condenado anteriormente por distintos hechos, fue acusado por abuso sexual, por presuntamente violar reiteradamente a su hijastra y en una oportunidad a su ex pareja. El acusado estaba prófugo y fue recapturado días atrás.
De acuerdo a la teoría del caso del Ministerio Publico Fiscal, los hechos ocurrieron en un período de tiempo que va desde el mes de mayo de 2021 hasta mayo de 2022, sin poder determinar fechas exactas. En ese período el hombre habría violado en reiteradas oportunidades a la adolescente, hija de su entonces pareja. El primer abuso sexual fue en una vivienda de Plaza Huincul, mientras que el resto de los hechos ocurrieron en otra vivienda en la que convivían, en esa ciudad, en circunstancias en las que el acusado se quedaba a solas con la víctima o por las noches, cuando su pareja se dormía y él aprovechaba para escabullirse a la habitación de la víctima.
Los hechos “fueron reiterados y continuos, teniendo a la menor bajo amenazas”, especificó el fiscal del caso, Gastón Liotard.
Además, le atribuyó que en las últimas horas del 13 y las primeras del 14 de mayo de 2022, el imputado abusó sexualmente también de quien era su pareja.
Por este motivo es que, detallando toda la prueba para fundarlo, la fiscalía lo acusó por el delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por tratarse de una menor de 18 años de edad y aprovechándose de la convivencia preexistente (en el caso de su hijastra) y por abuso sexual con acceso carnal (por su ex pareja), todo en calidad de autor.
La defensora de los Derechos de la Niñez y Adolescencia adhirió al pedido de la fiscalía, en todos sus términos.
Por otro lado, durante la audiencia Liotard requirió que el imputado quede detenido con prisión preventiva, por el riesgo que existe para la integridad de las víctimas, el peligro de entorpecimiento de la investigación y el de fuga. “Cualquier injerencia del imputado es igual al fracaso de la investigación, igual a la vulneración de la integridad de la víctima. La única solución, entendemos, es la prisión preventiva”, sostuvo.
Asimismo, explicó que en el 2020 el imputado fue condenado a seis meses de prisión de ejecución condicional, por tres hechos de robo y otro de amenazas y lesiones, con la imposición de medidas que debía cumplir por el plazo de dos años. Al no cumplir las mismas, fue declarado en rebeldía y capturado la semana pasada en la provincia de Mendoza. De esta manera, Liotard aseguró que de recaer una condena por los nuevos hechos, será de prisión efectiva.
El juez de garantías interviniente dio por formalizada la acusación y fijó un plazo de investigación de cuatro meses. Además el magistrado dispuso la prisión preventiva del imputado por el plazo requerido.