Un condenado que cumple su pena en la U11 de Neuquén capital estafó a un comerciante desde la cárcel mediante el uso de compras online con tarjetas de crédito robadas. Tres mujeres, familiares de él, eran quienes retiraban la mercadería. Una investigación policial permitió desbaratar la banda y recuperar los productos.
La investigación nació con la denuncia de un comerciante del Bajo neuquino, que se dedica a la venta de electrodomésticos. "El comerciante denunció que luego de haber vendido varios productos, entre ellos lavarropas, un sommier, un televisor, acolchados, por un valor total de 1.390.000 pesos", detalló a LU5 el comisario Martín Van de Genatche, jefe del Departamento de Delitos Económicos.
Así los investigadores se pusieron en marcha y pudieron determinar que las estafas a ese comercio habían sido concretadas online por una misma persona y mediante varias tarjetas, las que fueron denunciadas como robadas. Es que, "esta persona no solo engañaba al comerciante comprando, sino que se apodera ilegalmente de las tarjetas de terceros".
Les sacaba los datos de las tarjetas a las personas a través de llamadas telefónicas, donde aducía ser de la propia tarjeta o un call center y así luego realizaba las compras online. "A posterior, le llegaba al comerciante una notificación de las tarjetas de crédito de que ese dinero no se le iba a acreditar a la cuenta del comercio porque habían utilizado tarjetas de manera fraudulenta", detalló el jefe policial.
Una vez con los datos de las tarjetas, el estafador el condenado llamaba telefónicamente al comercio desde el lugar de detención, elegía los productos y abonada mediante links de pago, ya que "aducía que estaba en el campo porque trabajaba en el rubro del petróleo, por lo que no podía acercarse". De esa forma, el hacía los pagos online y sus cómplices pasaban a retirar la mercadería. Estas eran tres mujeres, "conocidas y allegadas al detenido".
Una vez identificados a todos los participantes y con las órdenes de allanamiento gestionadas, este miércoles a primera hora se llevaron adelante las diligencias tanto en la Unidad de Detención Nº11 y domicilios de los barrios Don Bosco III y Cuenca XV, donde residen las mujeres que retiraban la mercadería.
Como resultado de las pesquisas, se logró secuestrar celulares, que serán peritados a fin de conocer desde cual celular se realizaban las llamadas y si era uno de los teléfonos habilitados para que puedan tener los internos dentro del penal o es uno que ingresaron de manera ilegal.
También se logró secuestrar dinero en efectivo, dos armas de fuego y mercadería que había sido comprada por medio de las estafas, además de otros elementos de interés. "Se pudo recuperar la totalidad de la mercadería vendida en el local del bajo neuquino", sostuvo el comisario y también resaltó que se hallaron otros productos, como calefactores aún embalados, sobre los cuales se investiga de dónde provienen.
Desde la Policía se informó que las mujeres quedaron a disposición de la fiscalía interviniente y que en los allanamientos colaboraron además el Departamento Delitos Contra la Propiedad y Leyes Especiales, Departamento Sustracción Automotores, Departamento Seguridad Personal y Departamento DESPO.