El 10 de diciembre del 2022, en la esquina de Ignacio Rivas y Tunuyán, Jorge Exequiel Flores, que en ese momento tenía 26 años, fue atropellado por una camioneta marca Mercedes Benz mientras él circulaba con su moto. Doce días después, justo en su cumpleaños 27, falleció a causa de las graves heridas sufridas. Sus familiares reclaman justicia y marcaron una serie de irregularidades que –aseguran- la fiscalía no contempla hasta el momento.
La familia se constituyó como querellante y pidió que se investiguen varias cuestiones vinculadas al hecho, principalmente las condiciones en las que manejaba el hombre de la camioneta. En ese sentido, Clara, hermana de la víctima, explicó que el conductor “es un hombre que tiene una discapacidad y que para manejar hizo una adaptación casera con dos palos, literal”.
Esto lo confirmó la abogada de la familia, Silvia Bellotti, quien agregó que “hay una pericia en el expediente judicial donde el perito le advierte a la fiscalía sobre la situación y estamos peleando, pero la fiscalía no nos responde como corresponde”. Al expediente se adjuntaron varias fotos de esta adaptación casera con la que manejaba el hombre al momento de atropellar y matar a Jorge.
Para colmo de males, familiares del joven atropellado, días después del hecho, cuando Jorge todavía estaba internado, vieron que el conductor que había causado la tragedia ya había recuperado su vehículo y que incluso ahora sigue manejando en las mismas condiciones, con unos palos para apretar los pedales, porque no puede hacerlo de manera normal dada la discapacidad que lo aqueja.
“Son bastantes las irregularidades. Es un hombre de 70 años con una discapacidad con la que debiera manejar un auto con caja automática y la camioneta no tiene caja automática. Además, el carnet de conducir se lo dieron por 3 años, cuando la Municipalidad te lo renueva cada año después de los 65 años”, señaló la abogada.
A su vez, la letrada dijo que luego de constituirse como querellantes, pidieron “el secuestro de la camioneta a raíz de esta pericia que le dice a la fiscalía que debe investigar eso, pedimos la inhabilitación para manejar, pedimos los informes a la municipalidad; eso fue el 8 de febrero, después de la feria, y no logramos que la fiscalía nos dé una respuesta hasta ahora”.
Otra de las irregularidades que marcó la abogada querellante es que “Jorge Flores no era donante, lo decía su carnet de conducir, sus familiares se opusieron cuando los de Incucai consultaron por la ablación, y la ablación la hicieron igual”.
“Según los de Incucai ellos no necesitaban autorización, cosa que es mentira, y el juez que estaba de turno en diciembre, el doctor (Cristian) Piana, lo autorizó, a pesar de la negativa de la familia y de que el carnet de conducir de Jorge decía que no era donante. Esas son las cosas que nosotros estamos tratando de que la fiscalía investigue”, subrayó la abogada.
El trágico hecho en el que murió Jorge Flores ocurrió cuando el joven regresaba a su casa después de una jornada de trabajo. Era sereno y había estado cubriendo un objetivo de seguridad en la EPET 17, entre los barrios Melipal y Gregorio Álvarez.
Luego de la intensa jornada laboral, pasó a dejar a su pareja, quien trabaja en el balneario Gatica. Volvía de allí por calle Ignacio Rivas cuando sorpresivamente una combi que transitaba en dirección contraria giró hacia la izquierda en Tunuyán, de acuerdo a la versión policial.
La moto en la que circulaba Jorge quedó debajo de una Renault Duster estacionada, mientras que el motociclista voló varios metros, impactó contra un canasto de basura y quedó tendido en la calle.
El conductor de la combi siguió su marcha, dejando a la víctima malherida. Luego se presentó en la Comisaría 41 del barrio Don Bosco. Dijo que sintió un golpe, pero que no vio a nadie.
Jorge fue auxiliado por vecinos, que dieron aviso a la Policía y solicitaron una ambulancia. Fue derivado de urgencia al hospital Castro Rendón, donde permaneció internado en terapia intensiva 12 días hasta que murió.