Así lo determinó la jueza de garantías, Bibiana Ojeda, tras el pedido de la fiscal del caso. Las razones detrás de la solicitud.
En una audiencia de control de acusación realizada hoy en la ciudad de Zapala, la fiscal del caso Laura Pizzipaulo solicitó que Ramón Alcides Reyes, sea juzgado por un jurado popular. El hombre está acusado por el femicidio de su pareja, Mabel Rosana López Fernández.
El hecho fue cometido el 9 de noviembre de 2025 en un sector de la Ruta Provincial 13, entre Villa Pehuenia y Zapala, luego de una discusión cuando ambos circulaban en una camioneta.
La representante del Ministerio Público Fiscal solicitó la intervención de un jurado popular porque la expectativa de pena para el delito atribuido es superior a 15 años. El abogado querellante particular adhirió al pedido de la fiscalía.
Luego de escuchar a las partes y de recibir la información sobre la prueba que llevarán al debate, la jueza de garantías Bibiana Ojeda, que estuvo a cargo de la audiencia, avaló la acusación y dio intervención a un jurado popular.
El delito por el cual Reyes fue acusado en la audiencia de formulación de cargos y por el cual será juzgado en un juicio por jurados es homicidio agravado por el vínculo y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género, en carácter de autor.
En los próximos días deberá realizarse la una audiencia en la que las partes interrogarán a los posibles jurados, y quedará definida la integración con las 8 mujeres y los 8 hombres que formarán el tribunal: serán doce titulares y cuatro suplentes, en igualdad de género. Estarán encargados de juzgar el caso y finalmente deberán emitir un veredicto de culpabilidad o no culpabilidad.
De acuerdo a la teoría del caso del Ministerio Público Fiscal, el femicidio de Mabel Rosana López Fernández fue cometido por Ramón Alcides Reyes el 9 de noviembre de 2025 en un sector de la Ruta Provincial 13, entre Villa Pehuenia y Zapala.
Según la acusación, luego de una discusión y agresiones, el imputado condujo una camioneta hasta la zona del puente de Kilka y la arrojó hacia un barranco con la víctima en su interior, provocándole lesiones que derivaron en su muerte.
Según la teoría, dos personas que viajaban en el rodado fueron obligadas a descender del vehículo antes de que este cayera al vacío.
Los dos acompañantes son empleados del imputado. En un primer momento, ellos prestaron una declaración donde tenían tanto temor a su jefe, que habían evitado contar la verdad: el femicidio se cometió cuando ellos ayudaban a escapar a la víctima de Reyes, quien la había golpeado salvajemente el día anterior.
"Se intentó ocultar el femicidio de Mabi López, esto enlenteció la investigación", afirmó Pizzipaulo, quien indicó que los testigos presenciales son albañiles que dependen económicamente del constructor imputado y dieron una versión de los hechos invadidos por el temor, donde afirmaron que los cuatro cayeron juntos al barranco.
"Manifestó que había mentido porque tiene mucho miedo, tiene apenas 17 años, oriundo de la localidad de Chaco, con cierta vulnerabilidad económica", mencionó la fiscal sobre las circunstancias que le llevaron a pensar "que estos dos testigos pueden ser influenciados por su empleador, para modificar su testimonio".