El viernes alrededor de las 14, antes de que el país se paralizara con el partido de cuartos de finales de la Copa del Mundo entre Argentina y Países Bajos, se produjo un robo que solo se entiende en un contexto de calor y un partido que generó mucha expectativa.
El hombre había salido a las 14 en su Fiat Fiorino blanca para repartir hielo en distintos locales con la intención de volver a tiempo para ver el partido. Era tanta la ansiedad y el apuro que cuando bajó en el local conocido como Terraza, ubicado en Talero y Santa Fe, dejó las llaves puesta y entró rápido para ver cuántas bolsas querían.
Al salir, la delincuencia que es más hábil y rápida que Lio Messi, había huido con la Fiorino y todo el hielo.
El mal trago puso al repartidor ante un dilema, acudir a denunciar y perder varias horas en comisaría o volver a su casa y ver el partido.
La segunda opción fue por la que optó el hombre vivió y se desvivió con los penales para terminar festejando el pase a semis de la Selección Argentina.
Pasadas las 21, se acercó a la Comisaría Primera a radicar la denuncia respectiva por el robo de la camioneta llena de bolsas de hielo que intuyen que los delincuentes habrán utilizado durante el caliente final que tuvo el partido contra los holandeses.
Ahora, solo apuestan a recuperar el vehículo para retomar su trabajo el próximo lunes. Sustracción de Automotores ya trabaja en el caso.