Un violento de San Martín de los Andes, que había logrado retomar la relación de pareja con la víctima a pesar de la orden judicial que le impedía acercarse a ella, intentó matarla cuando regresaban de los festejos de Navidad al tirarla de una escalera. Para proteger a la mujer, se lo dejó detenido.
De acuerdo a la teoría del hecho que detalló la asistente letrada Inés Gerez, el violento hecho ocurrió la madrugada del 25, alrededor de las 5 de la mañana. El violento, quien tenía una prohibición de acercamiento a la mujer, esperó a la víctima que regresaba de festejar la Navidad, en el ingreso de su vivienda.
Allí estaban viviendo nuevamente juntos desde hacía poco tiempo, ya que se habían separado luego de la denuncia que había motivado la medida de protección vigente. No obstante, como sucede en muchos casos de violencia de género, la mujer había aceptado nuevamente al agresor.
Según se supo, esa noche ambos habían acudido juntos a un boliche, hasta que una discusión terminó con la diversión. El agresor, muy molesto, se retiró solo a la vivienda compartida y allí la esperó para descargar su furia cuando la víctima arribara.
Al llegar esa madrugada del 25 a su vivienda, el hombre la tomó de los brazos y la empujó por una escalera de una altura de 2,70 metros aproximadamente, que está sobre la ladera de una montaña y que permite ir hacia la puerta de la vivienda.
Alertada por el ruido y las voces, una familiar del violento que se encontraba en las inmediaciones intervino en el rescate de la mujer y dio aviso a la Policía, que se ocupó además de que la víctima recibiera atención médica.
Como consecuencia del ataque, la mujer sufrió traumatismos en el rostro, la nariz y el torso.
Por esto, con la evidencia recolectada, es que Gerez acusó al hombre en una audiencia del lunes como autor del delito de homicidio agravado por mediar violencia de género en grado de tentativa, en concurso ideal con desobediencia a una orden judicial.
“Ella no quería denunciar; en principio dijo que se había caído”, destacó la asistente letrada en la audiencia. “Ella está en estado de vulnerabilidad”, especificó y señaló que la mujer está dentro de un círculo de violencia que la llevó a intentar retomar la relación en más de una ocasión. Además, agregó que la prohibición de acercamiento del imputado a la víctima estaba vigente por disposición de un Juzgado de Familia.
Es por este motivo que solicitó además que el violento quede detenido en prisión preventiva por cuatro meses, ante los riesgos de entorpecimiento de la investigación y para la integridad de la víctima.
Tras escuchar a las partes, el juez de garantías interviniente avaló la formulación de cargos y dictó la cautelar más gravosa contra el agresor, aunque por un plazo de dos meses.