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El juicio, que cuenta con la intervención del jurado popular, inició este miércoles. Los abusos sexuales que se le atribuyen habrían ocurrido entre 2020 y 2022.
Un hombre comenzó a ser juzgado este miércoles por un jurado popular que deberá analizar la prueba que reunió la fiscalía y que demostraría que cometió abusos sexuales contra una niña de su familia durante dos años.
De acuerdo a la investigación realizada por el Ministerio Público Fiscal, la fiscalía intentará probar que el imputado -identificado como R.O.- abusó sexualmente de una niña de su entorno familiar en una en la vivienda ubicada en la ciudad de Neuquén. Fue en fechas indeterminadas, pero entre septiembre de 2020 y mayo de 2022 y los ataques sexuales ocurrieron de forma reiterada, cuando la víctima quedaba al cuidado del acusado.
El encargado de impulsar la acusación es el fiscal jefe Maximiliano Breide Obeid y, en su alegato de apertura realizado este miércoles, le manifestó al jurado que “una vez que concluya el debate, vamos a demostrar que el acusado es culpable y les vamos a pedir que emitan un veredicto de culpabilidad”.
Para la producción de la prueba se recibirán los testimonios de familiares de la víctima, testigos, peritos y profesionales de diversas áreas que intervinieron en la investigación, además del testimonio de la víctima.
Una vez que concluya la producción de la prueba y se cierre el debate, el jurado deberá pasar a deliberar y resolver si el imputado es culpable o no. El juicio fue fijado para desarrollarse en principio durante cuatro jornadas por lo que el jurado podría estar en condiciones de emitir su veredicto el próximo lunes.
Los delitos por los cuales Breide acusó a R.O son abuso sexual con acceso carnal –continuado- agravado por la guarda y por haber causado grave daño en la salud, en concurso real con corrupción de menores agravada.
Además del fiscal jefe, participan en el juicio el asistente letrado de la fiscalía Faustino Zabala y la agente Carolina Muñoz, la defensora de los derechos de Niñez y Adolescencia Natalia Stornini y el abogado defensor del acusado.
El juez técnico que está encargado de dirigir el debate es Lucas Yancarelli. En caso de que el jurado encuentre responsable al imputado, el magistrado será el encargado de fijar la pena en una audiencia posterior.
Tras un juicio de tres jornadas en los que se presentó abundante prueba que incluyó el testimonio de la víctima, esta semana se condenó a un abusador que sometió a la víctima cuando era una niña -miembro de su familia- durante seis años.
Las pruebas que presentaron en juicio la semana pasada la fiscal Eugenia Titanti y el asistente letrado Bruno Miciullo consistieron en declaraciones de testigos, peritos y familiares, que respaldaron el testimonio de la víctima, quien precisó cómo y dónde ocurrieron los hechos de abuso sexual. La teoría del caso que sostuvieron los representantes de la acusación indicó que J.M.V.A cometió los abusos de forma reiterada entre 2012 y 2018, en tres domicilios distintos de la ciudad de Neuquén, aprovechando las oportunidades en las que la niña, que era parte de su entorno familiar, quedaba a su cuidado.
Finalmente, luego de tomarse un cuarto intermedio para analizar toda la carga probatoria, el veredicto del tribunal de juicio fue dado a conocer el lunes. El tribunal, integrado por los jueces Juan Guaita, Luciano Hermosilla y Gustavo Ravizzoli, coincidió por unanimidad con el pedido de declaración de responsabilidad que hicieron Titanti y Miciullo, por lo que lo condenaron como autor del delito de abuso sexual continuado, gravemente ultrajante y agravado por el vínculo.
“Entendemos que la joven siempre sostuvo el relato e indicó en todo momento al mismo agresor, sin señalar a otra persona”, explicó el presidente del tribunal al momento de comunicar el veredicto de responsabilidad respecto de los abusos por los que se condenó al imputado.
No obstante, los jueces no convalidaron una imputación por abuso sexual con acceso carnal que, tanto al inicio del juicio como en el cierre, había realizado la fiscalía.
Tras la resolución unánime del tribunal, resta ahora definir el monto de la pena. Será en una próxima audiencia que deberá agendar la Oficina Judicial, en la que las partes presentarán nueva prueba. Por lo pronto, el condenado será inscripto en el Registro de Identificación de Personas Condenadas por Delitos contra la Integridad Sexual (RIPeCoDIS).
Con el objetivo de proteger la intimidad de la víctima, se reservan la identidad del acusado y las precisiones respecto del modo lo lugar en los que cometió los delitos.