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Lo decidió la jueza Raquel Gass. Además, se ordenó que se solucione la falta de calefacción en la unidad.
A casi tres años del "cierre" de la Unidad de Detención N.º 11 (U11), la Justicia autorizó el ingreso de 18 nuevos condenados al penal a raíz de la refacción de uno de los pabellones. Se espera la habilitación de nuevas plazas para agosto próximo. También se reubicará a cuatro condenados por microtráfico de droga.
Cabe recordar que la U11 se encontraba cerrada para el ingreso de nuevos condenados desde noviembre 2022 en el contexto de la crisis carcelaria. En ese entonces, la jueza de Ejecución, Raquel Gass, dispuso esta prohibición a raíz de las condiciones deplorables de detención y sobrepoblación que presentaba el penal de Parque Industrial Neuquén. De esta manera, se fijó un cupo para 265 personas y se prohibió el ingreso de nuevos alojados hasta tanto no se produzcan vacantes.
La gestión del gobernador Rolando Figueroa que inició al año siguiente, comenzó con las refacciones y construcciones necesarias en medio de la crisis carcelaria junto al ministro de Seguridad Matías Nicolini y se encuentran próximos a estrenar el primer nuevo pabellón de la unidad, cuya finalización está prevista para agosto.
No obstante, se pudo poner en condiciones uno de los pabellones ya existentes, el número 2 y allí fue donde esta semana el fiscal jefe Maximiliano Breide Obeid y fiscalía de Estado requirieron a la jueza Gass que se autorice ubicar 18 condenados de los que hoy aguardan a ser trasladados en comisarías, las cuales también comenzaron a sufrir los efectos del hacinamiento y la sobrepoblación.
La defensora de Ejecución, Luciana Petraglia, no se opuso al pedido, pero destacó que "la violación de derechos sigue existiendo" y que no se trata de nuevas plazas creadas en el penal.
La magistrada, tras escuchar a las partes, autorizó el traslado de los 18 condenados con el fin de colaborar en descomprimir las comisarías, que consideró presentan condiciones mucho peores que en el penal.
Por otro lado, también se autorizó el traslado de cuatro personas condenadas por microtráfico de droga a la cárcel federal de Senillosa y se espera que proximamente se gestione el traslado de más.
Finalmente, y a raíz de la información brindada en audiencia por el delegado del Comité Contra la Tortura, Roberto Samar, Gass ordenó al Ejecutivo Provincial que solucione la falta de calefacción que hoy padece la U11 y que se verifique el correcto funcionamiento de la U12 y U16 (penal de mujeres).
La provincia del Neuquén avanza con un plan de inversiones que permitirá duplicar la capacidad actual del sistema carcelario. Se trata de una transformación estructural sin precedentes, a partir de la Ley de Emergencia Penitenciaria sancionada en marzo de 2024, y ejecutada bajo estrictos estándares internacionales de seguridad, habitabilidad y tratamiento penitenciario.
“Construir una cárcel no es como hacer un edificio convencional. Estamos hablando de estructuras que deben responder a exigencias muy estrictas en términos de seguridad, control, habitabilidad, movilidad interna y tratamiento penitenciario”, aseguró el ministro de Seguridad, Matías Nicolini.
“La inversión que estamos haciendo no sólo es histórica, sino estratégica. Estamos saldando una deuda estructural de años y apostando por un sistema penitenciario más seguro y más eficiente”, agregó el funcionario.
El diagnóstico inicial fue claro: “Al iniciar la gestión nos encontramos con un sistema colapsado, con más de 600 personas condenadas y sólo 483 plazas disponibles en unidades de detención. Gracias a este plan de inversión, estimamos superar las 1.100 plazas penitenciarias al finalizar la gestión, resolviendo la emergencia carcelaria y dando respuesta al crecimiento proyectado de la población penal”, señaló Nicolini.
Esta política penitenciaria forma parte de un enfoque más amplio de seguridad pública: “Estamos dando una respuesta concreta a lo que la sociedad nos demanda: vivir con tranquilidad, con orden y con respeto. Iniciamos un trabajo de seguridad sin precedentes en toda la provincia. No a los delincuentes, no a los traficantes, no a todo aquel que transgreda las normas de convivencia”, sostuvo Nicolini.
Con un Estado presente, planificación a largo plazo y ejecución técnica responsable, la provincia avanza en la consolidación de un sistema penitenciario moderno y seguro. En tan solo cuatro años se construirán 418 nuevas plazas, distribuidas en las unidades de detención U11, U22 y U32, lo que representa un incremento de casi el 84 por ciento en la capacidad actual. Es decir, casi la misma cantidad de plazas que se construyeron en los últimos treinta años.
En paralelo, se sumarán 31.791 metros cuadrados de infraestructura y se incorporarán módulos de educación, salud y trabajo, con un enfoque en la reinserción social de las personas privadas de libertad.
“La arquitectura carcelaria destinada a personas de máxima peligrosidad requiere un diseño altamente especializado. Hablamos de individuos que buscan permanentemente burlar su condena, por eso estas estructuras deben garantizar estándares extremos de seguridad”, remarcó Nicolini.