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En menos de un mes, se registraron tres escapes, siendo dos en comisarías y al tercer fuga de la U11 durante una práctica de rugby. Qué dijo el ministro de Seguridad al respecto.
A más de un año del cierre de las cárceles en la provincia del Neuquén al ingreso de nuevos condenados, las comisarías han pasado a ser el lugar de alojamiento donde conviven procesados y con sentencia. En ese contexto, en menos de un mes se registraron tres fugas de distintas dependencias policiales. Desde la cartera de Seguridad asociaron las fugas con la superpoblación carcelaria y confiaron que hoy es un sistema de ajedrez.
Si bien las tres fueron en circunstancias diferentes, dejan en evidencia la situación actual. La situación es crítica y el hacimiento comienza a visibilizarse también en las comisarías. Respecto a los escapes, deberá evaluarse puertas adentro de la institución policial los motivos.
Lo cierto es que los últimos días del año pasado, más precisamente el 22 de diciembre, Facundo Exequiel Nuñez, un delincuente condenado por varios robos, protagonizó una fuga en medio de un traslado a la Comisaría Tercera cuando regresaba de una audiencia en Ciudad Judicial.
En la misma, por pedido de la fiscalía, le extendieron la prisión preventiva que venía cumpliendo por otros dos meses. Sin embargo, cuando bajó del patrullero, el condenado empujó al agente policial que lo custodiaba y escapó. En vísperas a Nochebuena, se solicitó su captura y el pasado 12 de enero fue capturado durante un allanamiento en un domicilio del barrio Ruca Antu, del sector Parque Industrial Neuquén, a donde habían arribado el personal del Grupo Recaptura con sus investigaciones.
Nuñez tiene dos condenas que actualmente se encuentran en etapa de impugnación, por lo que aún no pueden ser ejecutadas: una de 5 años de prisión, por dos robos (en poblado y en banda y con arma no apta para el disparo); y otra de 1 año y medio, por dos intentos de robo y un encubrimiento.
Cuando aún la Policía buscaba a Nuñez, cinco detenidos se escaparon de la Comisaría 46 del barrio Los Álamos de Plottier. El martes 9 de enero, cinco internos se profugaron luego de hacer una suerte de boquete en el techo del patio interno de la alcaidía. Es un sector al cual todos tenían acceso.
"Si bien las celdas se encuentran separadas, existe un momento en que se abren y comparten todos el espacio y tienen acceso al patio", había explicado a LU5 el comisario Guillermo Sarmiento. Inmediatamente se montó un operativo cerrojo en cercanías a la comisaría, el cual permitió atrapar a tres en el lapso de una hora en la zona de chacras. El cuarto fue detenido horas más tarde metido en un canal de riego y el quinto, finalmente, a la noche siguiente.
El comisario Darío Ahuir informó en diálogo con LU5 que la Policía recibió un llamado de un vecino que había visto a una persona de similares características al quinto evadido en el sector del cañadón de Toma 2 de Mayo. A los pocos minutos, los uniformados dieron con el sospechoso y lograron su detención, pese a que intento fugarse por el cañadón.
Por último, el pasado jueves 18 de enero, en horas de la mañana, Emanuel Sisterna aprovechó uno de los beneficios que tenía por buena conducta para darse a a fuga. Es que, cuando los efectivos penitenciarios de la U11 estaban organizando a los reclusos en la cancha de rugby que se encuentra junto a la cárcel, el condenado a 12 años de prisión por varios robos de vehículos se largó a correr hacia una moto, saltó un cerco, se subió al rodado y se escapó a toda velocidad junto a su cómplice.
Inmediatamente, se suspendió la clase de rugby y se montó un operativo de seguridad para hallar a Sisterna. “Sus mismos compañeros no entienden cómo paso esto, pero se nota que estuvo planificando”, explicó ese jueves a LMNeuquén el comisario Claudio Rodríguez.
A la fecha, se dictó una orden de captura y detención inmediata del evadido y se trabaja a contrarreloj para poder encontrarlo.
En una entrevista con LU5, el ministro de Seguridad de Neuquén Matías Nicolini se refirió a la situación del servicio penitenciario de la provincia del Neuquén como "grave" y mencionó que las fugas "se dan principalmente por esto, por un exceso de internos y alojados en comisarías".
Ante esta situación, el referente de la cartera Seguridad sostuvo que tuvo charlas con la plana mayor de la Policía al respecto para "tratar con lo que tenemos de reforzar los puntos débiles". Es decir, idear acciones a corto, mediano y largo plazo para darle solución a la problemática de la sobrepoblación, la cual indicó que se debe a la falta de infraestructura debido al crecimiento demográfico de la población y, por consecuencia, de la delincuencia.
"En lo inmediato tratar de que no se escapen los que están", sostuvo el ministro Nicolini y para ello se reforzará el sistema de las medidas de seguridad de los lugares que no están preparados para alojar internos y hoy, por la superpoblación, deben hacerlo.
En estos momentos, se está en 120 internos por encima de la capacidad máxima de unidades de detención, aseguró el ministro. Y para subsanar la falta de espacio en los penales se utilizan las distintas comisarías de la provincia. "Hoy estamos trabajando como un ajedrez, sale un interno con domiciliaria o termina su pena e ingresa otro en su lugar", detalló.
Luego, a mediano y largo plazo es avanzar con las obras en distintas unidades de detención. Por ejemplo, la obra en la U11 tendrá espacio para 26 nuevas plazas, "lo cual tampoco es que va a solucionar el problema", pero descomprimiría un poco la situación. Lo mismo indicó respecto a la charla mantenida con la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, respecto a que la cárcel federal de Senillosa pueda alojar algunos internos del sistema penitenciario provincial.
Por último, explicó que la idea a largo plazo es "la construcción de nuevos módulos donde alojaríamos a nuevos detenidos". Es que, según indicó en la provincia hubo un crecimiento delictivo, de la mano del crecimiento demográfico. "De 2014 a 2023 el aumento de detenidos en la provincia ha sido de un 40-45% y eso va de a mano de dónde ubicarlos, lo que no ha ocurrido porque no ha habido aumento de las unidades de detención". Es decir, no se construyó ninguna cárcel en Neuquén en ese período y ahora nos enfrentamos a la crisis carcelaria vigente.