Un hombre de 30 años de Centenario quedó bajo investigación luego de ser visto descargando elementos presuntamente robados de un auto sustraído a un matrimonio apenas horas antes. Aún resta la identificación de su cómplice.
Según informaron desde la Policía, todo inició el lunes por la madrugada, cuando un llamado alertó a los efectivos de Comisaría Quinta de la conducta sospechosa de dos hombres que descargaban elementos de un auto estacionado en medio de la maleza, en el sector de calles Maniquiao y Los Onas.
Ante esto, un patrullero fue enviado al lugar, y al arribar, se encontró con los sospechosos junto a un Volkswagen Senda, quienes al percatarse de la presencia policial, iniciaron su huida.
Los efectivos no dudaron en salir tras ellos, uno de los cuales rápidamente identificaron como del ambiente delictivo. La persecución finalizó cuando los sospechosos lograron ingresar por la parte trasera a una vivienda en la que a su vez funciona un kiosco.
Es por esto que se debió solicitar una orden de allanamiento y, mientras tanto, se secuestró el Senda abandonado.
Mientras se esperaban las actuaciones judiciales, la mañana del día siguiente, una persona se acercó a denunciar a la comisaría que un desconocido le robó su auto -supuestamente el Volkswagen hallado- a punta de pistola mientras estaba detenido en su vehículo junto a su esposa y fueron sorprendidos por el delincuente, que reventó el vidrio del lado del conductor con la culata del arma.
Sumando esta información a la investigación, la Fiscalía de Robos y Hurtos consiguió la orden de allanamiento para la vivienda señalada, logrando allí la demora de uno de los sospechosos. Además, se secuestraron varias herramientas, como: una tenaza, una pinza y una hormigonera, entre otras, todos elementos que estarían relacionadas a un robo cometido a inicios de agosto.
También se secuestró ropa de los presuntos delincuentes y otros elementos de interés para la causa.
Por último, personal municipal de la Dirección de Inspección General de Centenario también corroboraron que el kiosco que funcionaba en ese domicilio carecía de habilitación comercial, por lo que fue clausurado y sus dueños multados.
El sospechoso, por su parte, recuperó la libertad tras ser notificado de su imputación a la causa. Se espera que los elementos secuestrados y presuntamente robados sean restituidos a sus respectivos dueños cuando sean reconocidos.