La Justicia dio por acreditado que atacó a la mujer con un cuchillo y que la agresión se frenó por la intervención de un vecino. Seguirá con restricciones.
La Justicia de Neuquén declaró responsable a un hombre acusado de intentar matar a su expareja en Villa La Angostura, en un caso de extrema violencia de género que había generado conmoción en la localidad cordillerana. El tribunal consideró probado que el agresor atacó a la mujer con un cuchillo y que solo la intervención de un vecino evitó una tragedia mayor.
La resolución se conoció este jueves, luego de la acusación impulsada por el fiscal del caso, Adrián De Lillo, y el asistente letrado Federico Gayós. El imputado, identificado por sus iniciales R.G., fue declarado responsable del delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, en grado de tentativa.
Por tratarse de un hecho de violencia contra una mujer, la identidad completa del condenado no se difunde para resguardar la intimidad de la víctima.
El brutal ataque ocurrió entre la noche del 1 de mayo y la madrugada del 2 de mayo de 2025, en una vivienda del barrio Norte de Villa La Angostura. Según quedó acreditado durante el juicio, el hombre utilizó un cuchillo que empleaba para faenar animales y comenzó a atacar a la mujer apuntando directamente al cuello.
La víctima logró defenderse usando sus brazos y manos para frenar las puñaladas mientras intentaba escapar de la agresión. El ataque se extendió durante varios minutos y, de acuerdo con la investigación, el agresor no se detuvo por decisión propia, sino porque un vecino escuchó los gritos, advirtió lo que sucedía y comenzó a intervenir desde afuera.
Durante el juicio también se recordó que la relación estaba atravesada por antecedentes de violencia de género. En la audiencia de formulación de cargos, realizada pocos días después del hecho, la fiscalía había detallado que el acusado insultaba a la mujer y le gritaba “te voy a matar” mientras la atacaba dentro de la vivienda.
En aquel momento, el asistente letrado Federico Gayós explicó que el hombre utilizó un cuchillo de 34 centímetros y que la mujer incluso debió usar una mesa como escudo para evitar nuevas puñaladas dirigidas al pecho.
La investigación también incorporó imágenes de cámaras de seguridad que mostraban el momento en el que el acusado escondía el arma blanca al costado de una verdulería luego de salir de la casa.
El tribunal que intervino en el juicio estuvo integrado por la jueza Laura Andrea Barbé y los jueces Eduardo Daniel Egea y Mirta Bibiana Ojeda. La decisión fue unánime.
Durante la lectura del veredicto, el juez Egea sostuvo que no hubo discusión respecto de quién había cometido el ataque ni sobre cómo ocurrió el hecho. Lo que se debatió fue la calificación legal y si existió intención de matar.
Finalmente, el tribunal concluyó que esa intención quedó demostrada a partir de distintos elementos: el contexto previo de violencia, el tipo de arma utilizada, la zona del cuerpo a la que apuntó el agresor y la magnitud del ataque.
Los magistrados también rechazaron uno de los principales planteos de la defensa, que sostenía que el acusado había desistido voluntariamente de continuar con la agresión. Para el tribunal, eso no ocurrió: consideraron probado que el hombre frenó porque un tercero intervino para auxiliar a la víctima.
Después del veredicto, los jueces resolvieron mantener durante tres meses las medidas cautelares que ya estaban vigentes contra R.G.
Entre las restricciones impuestas, el hombre tiene prohibido ingresar a Villa La Angostura y tampoco puede ejercer actos de violencia, intimidación o contacto con la mujer.
Además, deberá presentarse una vez por semana en una comisaría de Zapala y seguirá teniendo prohibida la salida del país.
El caso había salido a la luz a comienzos de mayo y provocó fuerte preocupación en Villa La Angostura por la violencia del ataque y por el relato de los vecinos que escucharon los pedidos de ayuda de la víctima y decidieron intervenir para detener la agresión.