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Un vecino de Plaza Huincul fue extorsionado y estafado por embaucadores que, fingiendo ser un policía y un fiscal, lo convencieron de pagar 200 mil pesos de "fianza" para no ir a la cárcel por una causa por pedofilia.
Así lo relató la propia víctima al portal La Voz del Neuquén, quien relató que el domingo pasado estafadores le "hackearon" su WhatsApp, compartieron fotos suyas y establecieron un supuesto contacto con un adolescente de 17 años para implicarlo en una causa por pedofilia. Al menos así le aseguraron los mismos estafadores, quienes el día lunes, haciéndose pasar por efectivos de la Comisaría Sexta, lo llamaron para extorsionarlo.
"Me dicen que me estaban acusando de pedofilia y que me andaban buscando para detenerme, que la opción era pasar 4 años y seis meses en prisión o pagar una fianza de 200 mil pesos. En ese momento no entendía nada, tenía miedo y desesperación. A la noche me llaman de vuelta y me dicen que pague la fianza o iba preso, así que fui y deposité el dinero", explicó al portal de la comarca.
El perseguimiento de los estafadores terminó por doblegar al hombre, pero lo cierto es que se desconoce si lograron hackearle su aplicación de mensajería y efectivamente hicieron todo lo que le dijeron o si solo fue parte del engaño.
Luego de recibir la transferencia, le aseguraron al hombre que le enviarían un archivo PDF con información del legajo que se le había abierto por la causa, pero este nunca llegó y así cayó en la cuenta de la gran mentira. Por este motivo, también compartió lo ocurrido en sus redes.
"Hago esta publicación para que todos sepan lo que es que te estafen y más si te gana el miedo y la desesperación. Nunca pensé que me iba a pasar esto, pero todos te dicen 'uh pero que bol.. que sos'. Pero hay que estar en ese momento cuando te acusan y te psicopatean, ojalá que a nadie más le pase esto. Porque hoy me pasó a mí, pero mañana le puede pasar a otro”, dijo.
Tan solo una semana atrás, Felipe, un vecino de Cipolletti relató una situación prácticamente idéntica a LMC. Todo comenzó con reiteradas llamadas a su teléfono personal cuando se encontraba en viaje por una ruta neuquina. Luego, advirtió que empezaron a llegar mensajes de WhatsApp. Sorprendido por la insistencia, decidió consultar los mensajes y se encontró con imágenes trucadas de su persona, con menores y protagonizando actos sexuales.
"Era yo", explicó Felipe a este diario sobre sus fotografías. Decidió atender su teléfono y una persona que se presentó como fiscal, le dijo que estaba investigando una red de pedofilia y que él era uno de los sospechosos. Más allá de esta introducción, el supuesto funcionario judicial no tardó en revelar sus verdaderas intenciones y le manifestó que si depositaba 250 mil pesos, las fotos que lo comprometían desaparecían y nadie se iba a enterar.
Felipe reconoció que la situación fue muy angustiante y que, ante la sorpresa, se le hacía difícil pensar fríamente. No obstante, no cedió ante la presión y finalmente denunció la extorsión ante la Justicia.