Afortunadamente, no hubo heridos. Dos internos debieron ser trasladados por los daños generados a las celdas.
Dos internos de la Comisaría Tercera iniciaron un motín incendiando colchones y otros elementos luego de que les sea negado un pedido de recibir una visita para recibir elementos de higiene, por tratarse de un horario no permitido para ello. Un importante operativo debió desplegarse para desactivar la situación.
El comisario mayor Pedro Guento, subdirector de la Dirección Seguridad Confluencia, informó este martes en diálogo con LU5 que todo comenzó el lunes alrededor de las 22:30, en la alcaidía de la unidad policial de Antártida Argentina al 2400.
"Comenzó un reclamo en primer momento de dos internos, quienes habían solicitado al cuartelero la posibilidad de hacer un llamado a familiares para que le traigan elementos personales, de higiene personal. Ante la negativa, porque es un horario no permitido para la visita ni el ingreso de elementos, comenzaron en primer momento a golpear lo que es una puerta reja, la cual pudieron sacar de su marco, incendiaron ropa, posteriormente un colchón, con esa puerta lograron trabar la puerta de ingreso principal", relató el comisario sobre el inicio del conflicto.
En este sentido, el jefe policial indicó que hay un horario específico, que se suele limitar a la franja diurna, para recibir visitas y elementos, principalmente porque todos deben atravesar una requisa. "Por eso en horario nocturno no se permite, o sea, no es una situación desconocida para los internos", sostuvo.
Ante esta situación, el personal de la comisaría convocó a personal de Bomberos y a personal del Departamento de Seguridad Metropolitana para intervenir y calmar los ánimos. Sin embargo, su ingreso fue difícil porque los internos buscaban evitar la intervención, por lo que se debió trabajar desde afuera, primero intentando sofocar algunos focos ígneos que se habían originado en colchones. Una vez hecho esto, el grupo de Metropolitana se dispuso a ingresar a la zona de celdas.
Una vez controlada la situación, se revisaron los daños y se decidió trasladar a los dos detenidos que iniciaron el conflicto, principalmente porque debido al estado en que quedaron las celdas, no era lo mejor alojarlos allí, al menos por el momento. Por esto, "fueron trasladados a otras dependencias y hoy ya se está trabajando en la reparación de ambas puertas de la celda". Guento confió respecto de los dos internos en cuestión que se encuentran "procesados" y detenidos allí en prisión preventiva, aunque no especificó por qué delitos.
Con respecto al número de alojados, el comisario mayor indicó que hasta el lunes por la noche la unidad alojaba a 16 personas, seis de las cuales ya poseen condena firme y deberían estar alojados en un penal, situación que se da por la crisis carcelaria y la falta de plazas que aún se registra a pesar de las obras iniciadas. Guento consideró que la comisaría está preparada para alojar "cómodamente" a 14 al menos y aseguró que la situación en esa alcaidía ha sido peor en otros momentos, llegando a alojar hasta 20 personas.
Afortunadamente, el motín no dejó heridos, sino simplemente daños materiales a la estructura de la unidad y algunos objetos que se destruyeron, principalmente colchones.
"Nos llevó un tiempo largo poder normalizarla, básicamente no podíamos ingresar, si bien después de que llegó gente de Metropolitana y los Bomberos actuaron y la situación adentro se calmó, el ingreso se nos dificultaba porque la estructura de la puerta reja realmente hacía muy difícil poder destrabar la puerta principal", detalló.