Tras la denuncia pública de vecinos del barrio Provincias Unidas, la Fiscalía de Delitos Juveniles ordenó a la Policía allanar y clausurar el ex hogar para adolescentes judicializados donde se señalaba que se alojaban jóvenes señalados por reiterados hechos delictivos.
Cabe recordar que el martes, una vecina y comerciante del barrio relató dos intentos de robos recientes a su autoservicio de calle Islas Malvinas al 1800 y a un supermercado chino de calle Santa Teresa, donde adolescentes intentaron robar bebidas alcohólicas y, al no tener éxito, se produjeron forcejeos y arrojaron piedrazos contra el frente de éste último.
La Policía acudió ante el llamado de ese miércoles, también fue agredida a piedrazos por los sospechosos y llegaron a utilizar balas de goma a modo disuasivo, aunque no podían hacer mucho más.
La vecina, Soledad, incluso comentó que también se les atribuían a los mismos jóvenes algunos robos a viviendas particulares y expresó como portavoz del barrio la preocupación de todos los vecinos, que exigían una intervención urgente sobre lo que ellos creían un hogar de acogida.
Efectivamente, como los vecinos habían denunciado, el lugar se había convertido en una suerte de "aguantadero". Es que lo que solía ser el Hogar Hue-Lihué, sobre calle Santa Teresa, funcionaba más recientemente como un dispositivo en el que se alojaba a adolescentes vinculados a hechos delictivos hasta que cumplan su mayoría de edad, momento en que la justicia penal puede procesarlos.
Por supuesto que los adolescentes no debían estar solos, sino que estaban a cargo de cuidadores asignados por el área responsable del ejecutivo provincial. No obstante, por motivos que se desconocen, ningún responsable fue hallado al momento del allanamiento que se concretó este viernes. En su lugar, habían dado refugio a otros adultos, que estarían supuestamente vinculados a hechos delictivos en la vecina ciudad de Cipolletti.
Lo cierto es que personal del GEOP de la Policía y la Fiscalía de Delitos Juveniles acudieron al lugar en busca de armas y para constatar la situación, ya que se desconocía que los jóvenes estaban sin supervisión hasta el alerta de los vecinos. Durante el procedimiento se secuestraron vainas servidas y cuchillos, pero no así armas de fuego.
También se supo que la casa presentaba algunos daños en su interior.
Aunque no se produjeron demoras, sí se puso a resguardo a los adolescentes para ser reubicados por el área que corresponda y así también brindar tranquilidad a los vecinos. La vivienda quedó clausurada.