La familia visitaba el santuario de la Virgen de Lourdes y en minutos, perdieron todo el dinero recaudado para su hija de 14 años que salía recién del coma.
Una familia vivió un episodio devastador cuando una visita de agradecimiento al santuario de la Virgen de Lourdes, terminó con el robo de todo el dinero destinado para el tratamiento de su hija.
Jazmín es una adolescente de 14 años que atraviesa un proceso de recuperación tras un grave accidente. Su familia había logrado reunir $3 millones en una peña solidaria para sostener un tratamiento de neuro-rehabilitación, pero todo desapareció en cuestión de minutos.
El padre de la joven, Franco Saldaño, explicó que el robo ocurrió en un lapso muy breve cuando visitaban el santuario en Alta Gracia, Córdoba,. “Estuvimos 15 minutos. Yo estacioné a siete metros de una cámara. Cuando volvimos, mi señora me dice que le faltaba el celular”, relató.
Según reconstruyó la familia, los delincuentes utilizaron un inhibidor para abrir el vehículo sin forzarlo. En ese tiempo, se llevaron un portafolio que tenía todo el dinero recaudado y tres celulares.
“Todo fue muy raro. Jamás pensamos que alguien nos iba a robar ahí”, agregó Saldaño, en referencia al lugar donde ocurrió el hecho, asociado a la fe y la tranquilidad.
El robo no solo afectó el aspecto económico, también dejó una sensación de desprotección en un espacio donde la familia esperaba vivir un momento de alivio tras meses difíciles.
El accidente de Jazmín y el esfuerzo por su recuperación
El dinero recaudado tiene una dramática historia. En enero, Jazmín sufrió un accidente a caballo que le provocó una hemorragia cerebral. “El caballo metió la pata mal y se cayó. Se golpeó la cabeza y tuvo una hemorragia cerebral. Estuvo 15 días dormida”, recordó su padre.
Durante ese período, la adolescente permaneció en coma y su estado generó una fuerte preocupación. Con el paso del tiempo, comenzó una recuperación que exige esfuerzo constante. Hoy logró avances importantes: recuperó la vista y parte de la movilidad. Sin embargo, aún tiene un lado del cuerpo comprometido y trabaja para volver a caminar con normalidad.
El dinero reunido en la peña solidaria era fundamental para continuar con ese proceso. Por eso, la pérdida impacta de lleno en la continuidad del tratamiento.
El pedido de la familia y la búsqueda de respuestas
Más allá del dinero, la familia puso el foco en otro punto que consideran irremplazable: los celulares robados. Allí guardaban fotos y videos con momentos importantes.
“Nosotros pedimos más que todo si alguien encuentra los celulares. Ahí tenemos algo con mucho valor: las fotos, los recuerdos. Están las imágenes de los chicos desde que son chiquitos y también los primeros pasitos de mi hija”, expresó Saldaño.
Tras el hecho, intentó acceder a las cámaras de seguridad del santuario para obtener información sobre los responsables, pero no recibió respuesta en ese momento. Horas después, otra persona denunció un episodio similar en la zona, lo que refuerza la sospecha de un modus operandi repetido.
El caso deja un escenario difícil: una familia que había logrado reunir el dinero para una recuperación compleja y que, en pocos minutos, en un robo perdió no solo recursos económicos, sino también recuerdos familiares imposibles de reemplazar.
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