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El presunto asesino cumple una prisión domiciliaria, acusado de robo agravado por el uso de arma, en concurso real con homicidio agravado por criminis causa.
El principal sospechoso de asesinar a Sara Ganga (70), la mujer de Plaza Huincul, fue oficialmente acusado por el crimen. La fiscalía sostiene que el imputado sabía que la mujer acababa de cobrar su jubilación y que tenía un vínculo de confianza con ella.
Cabe recordar que el brutal crimen de la mujer tuvo lugar el pasado sábado 18 de noviembre en una casa sobre calle Aida Martínez del barrio Norte, ubicado en el sector norte de la localidad sobre la Ruta Provincial 17, camino a Añelo. Un hombre fue rápidamente señalado como sospechoso y detenido, aunque inicialmente, por no contar con evidencia suficiente, solo se lo acusó por el robo agravado por el empleo de arma blanca.
Además, se lo dejó en prisión preventiva por un mes, para intentar reunir prueba suficiente del crimen.
Es así que se llegó a esta semana, cuando la asistente letrada Valeria Cevallos reformuló cargos contra el sospechoso. De acuerdo a la teoría fiscal, detalló que el imputado se presentó en la casa de la víctima en el barrio Norte de Plaza Huincul ese sábado a las 14:30. Esto lo hizo a sabiendas de que el día anterior, la mujer había cobrado su jubilación, ya que la visitaba con asiduidad y mantenían un vínculo “de confianza”, y con el objetivo de robarle el dinero, la golpeó en el rostro y en la cabeza.
Tras lesionar a la mujer con un cuchillo en la zona del cuello y la garganta, el imputado le pisó el rostro y huyó del lugar con el dinero. La víctima fue encontrada más tarde por su hija y fue trasladada al hospital, donde luego de permanecer internada en grave estado, murió dos días más tarde.
Luego de la muerte de la mujer, la representante de la fiscalía solicitó la autopsia, para conocer los alcances de las lesiones que el imputado le infringió a la víctima.
Por todo esto, durante la audiencia realizada ayer, la fiscal del caso Ana Mathieu le atribuyó a B.A.T, quien actualmente cumple una prisión domiciliaria, los delitos de robo agravado por el empleo de arma blanca, en concurso real con homicidio agravado cometido para ocultar el robo y procurar su impunidad es decir, homicidio criminis causa, todo en calidad de autor.
Tras escuchar a las partes, el juez de garantías que dirigió la audiencia tuvo por reformulados los cargos de acuerdo a lo requerido por la acusación.