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Se fue a comprar milanesas y volvió sin auto: el "robo" más insólito de Villa La Angostura terminó en abrazos

Una simple compra de dos minutos desató un operativo cerrojo, cámaras, patrulleros y la búsqueda de un presunto ladrón en toda la ciudad.

Lo que debía ser una compra express de milanesas terminó convirtiéndose en un raid policial digno de una película, que afortunadamente tuvo el final más divertido y terminó como anécdota para futuros asados en la Comarca Andina.

Una milanesa. Dos minutos. Dos autos rojos idénticos. Y un pueblo entero buscando a un ladrón que nunca existió.

El insólito episodio ocurrió este viernes al mediodía en calle Las Fucsias al 180 y movilizó a toda la Comisaría 28 de Villa La Angostura. El protagonista, un vecino de 42 años, estacionó su Volkswagen Gol Trend rojo, lo dejó en marcha con la llave puesta frente a una vivienda donde había pedido permiso, y bajó a la carnicería de la cuadra.

Cuando salió, el auto ya no estaba.

"Pensó que se lo habían robado"

Según relató a LM Neuquén el comisario Marcos Oviedo, jefe de la Comisaría 28, todo comenzó con un llamado telefónico por la presunta sustracción de un vehículo. El personal llegó al lugar, entrevistó a la víctima y la trasladó a la dependencia para radicar la denuncia formal.

Mientras se realizaba la inspección ocular, los efectivos fotografiaron la cuadra y notaron el detalle que cambiaría todo: a pocos metros, había otro Volkswagen Gol Trend rojo, idéntico, estacionado como si nada.

A partir de ahí, se activó el protocolo. El comisario Oviedo confirmó que se dispuso un operativo cerrojo en los accesos a la localidad y se comenzó a revisar el sistema de cámaras de monitoreo urbano que tiene la comisaría.

El recorrido quedó registrado: el Gol salió por Avenida Siete Lagos, se detuvo en diferentes comercios y luego estacionó sobre Avenida Arrayanes, a pocas cuadras de la comisaría.

El paragolpe que delató todo

El giro de la historia lo dio el propio "ladrón". Un hombre de 57 años que circulaba con su señora, al llegar a su domicilio notó que el paragolpe del vehículo que manejaba estaba dañado y no podía explicar de dónde había salido ese golpe, porque no habían tenido ningún accidente.

Ahí cayó en la cuenta: no era su auto.

Sin dudarlo, emprendió el regreso hacia la carnicería para devolverlo. Al llegar al lugar, se topó con el personal policial que aún trabajaba en el lugar del hecho.

"El señor consideró que era su auto, pero su auto estaba unos metros más adelante. Nunca se percató de que se trataba del vehículo de otra persona", explicó el comisario Oviedo a LM Neuquén.

La confusión era total: mismo color, misma marca, mismo modelo. Se había subido, había saludado a un vecino que lo vio y se fue manejando sin sospechar nada.

De víctimas a cómplices de una anécdota

Lo que siguió fue lo mejor, según el relato policial. Lejos de la tensión de un robo, la escena se volvió una comedia.

"La situación fue cómica porque el hombre cuando se baja del vehículo le explicaba en todo momento al personal policial y al otro dueño que había cometido un error señalando su auto que se encontraba enfrente. No hallaba manera de pedirle disculpas”. Se tornó algo cómico, una situación poco común. Charlaban entre ellos, se reían, comentaban la situación como un chiste y continuaron con ese ámbito jocoso en la comisaría porque no entendían cómo se podía haber equivocado de vehículo",

Ambos vecinos, el denunciante de 42 y el presunto autor de 57, fueron trasladados a la comisaría, radicaron ampliaciones de denuncia y todo quedó aclarado.

El cierre judicial también tiene su toque de humor: no existe calificación legal porque nunca existió la intención de sustraer el vehículo. No hubo faltantes, no hubo daños. Solo una confusión y unas disculpas que fueron aceptadas entre risas.

El auto fue restituido, el operativo desactivado y la historia ya es la anécdota más contada del fin de semana en Villa La Angostura. Todo por unas milanesas.

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