El rápido accionar del personal policial permitió reducir al hombre. Todo ocurrió en Centenario, cuando los efectivos procedieron a identificar a otras dos personas a bordo de una moto. En ese momento arribó un tercero y fue quien intentó desenfundar su arma.
Un momento de tensión y miedo se vivió en la estación de servicio YPF de Centenario, donde un sujeto intentó sacar su arma de fuego al notar la presencia de personal policial, que realizaba un procedimiento de identificación de otras dos personas. Sin embargo, el artefacto se le enganchó a la altura de la cintura por su ropa y lograron reducirlo de manera inmediata. En este marco hubo tres personas demoradas y dos armas secuestradas.
El Comisario Inspector Marcos Mazzone, coordinador operativo de la Dirección Seguridad de la Policía de Neuquén, explicó, en diálogo con LM Neuquén, que el hecho ocurrió el lunes 19 de octubre alrededor de las 19 horas en la estación de servicio YPF de la localidad de Centenario cuando personal de la Oficina de Investigaciones de la Zona Periferia II realizaba operativos de prevención.
En estas circunstancias, los efectivos divisaron a dos jóvenes conocidos en el ambiente delictivo a bordo de una moto quienes, al notar su presencia, descartaron de manera apresurada un arma de fuego. No obstante, en cuestión de minutos llegó al lugar un tercer sujeto, también en moto, y fue quien intentó sacar su arma ante la presencia policial.
Sin embargo, el artefacto se le trabó a la altura de la cintura por su ropa y esos segundos fueron clave para que la Policía lo redujera, al igual que a los otros dos sospechosos. Mazzone también mencionó que a la estación de servicio arribó un cuarto sujeto en moto, pero emprendió la huida sin pensarlo al ver la secuencia.
Como resultado del operativo se demoró a tres jóvenes de entre 20 y 25 años oriundos de Centenario, quienes ya contaban con antecedentes penales por delitos contra la propiedad y amenazas, todos conocidos en el ámbito delictivo. También secuestraron dos armas de fuego 9 mm y las dos motocicletas en las que se movilizaban.
Por este hecho, a los sospechosos se les inició una causa por tenencia ilegal de armas de fuego y quedaron a disposición de la Justicia. Para la investigación cuentan con relatos de testigos que se encontraban en el lugar y grabaciones de las cámaras de seguridad instaladas en las inmediaciones.
Por su parte, Mazzone remarcó que se está investigando si los rodados tenían pedido de captura o alguna prohibición para circular.
También destacó el trabajo realizado por los efectivos de la Oficina de Investigaciones de la Zona Periferia II, quienes fueron los primeros en divisar a los jóvenes, proceder a su identificación y posteriormente reducir a quien intentó sacar su arma, evitando que la situación pasara a mayores.
El fin de semana pasado en la ciudad de Neuquén estuvo marcado por dos secuestros de armas en manos de menores de edad en el marco de patrullajes y controles preventivos.
Los procedimientos, llevados adelante por la Policía de Neuquén, permitieron sacar de circulación tanto una escopeta recortada cargada como una réplica de pistola 9mm utilizada tras una discusión de tránsito.
El primer hecho ocurrió el sábado 17 de octubre por la tarde en inmediaciones de Parque Norte. Efectivos policiales fueron alertados sobre los ocupantes de una camioneta Jeep que exhibieron un arma de fuego tras registrarse un incidente vial.
Al detectar la presencia de los patrulleros, el vehículo se dio a la fuga en dirección a la Ruta 7 y el Tercer Puente. La persecución finalizó en jurisdicción de la comisaría de Villa Obrera, donde se logró interceptar el rodado y demorar a sus cinco ocupantes.
El segundo se concretó el domingo pasadas las 20:30 en el barrio Sapere, a la altura de las calles Monseñor D’Andrea y Río Juramento. En ese sector, personal de prevención de la Comisaría Primera identificó a una pareja compuesta por un menor de edad y una mujer mayor.
Durante la intervención, los efectivos notaron que el joven llevaba un bolso de grandes dimensiones, por lo que le solicitaron que lo abriera. Al manipular la mochila, cayó al suelo una escopeta recortada calibre 16 con la numeración parcialmente suprimida y un cartucho alojado en la recámara, lista para ser disparada.