{# #} {# #}
Un adolescente con autismo fue asaltado a punta de pistola por dos jóvenes que lo agarraron cuando volvía de la escuela para robarle el celular. El terror al que quedó expuesto el estudiante no es desconocido para los vecinos de Unión de Mayo, que sostienen que esto es "algo de todos los días".
Quien denunció lo ocurrido fue Marcela, madre del adolescente asaltado el miércoles por la tarde cuando regresaba de su jornada de clases en el EPET 5 a su casa, ubicada en cercanías al estadio.
Según la mujer, su hijo -que tiene un diagnóstico de autismo-, fue abordado sobre calle Concordia, justo detrás del estadio y a unas dos cuadras de su casa.
"Él hace constantemente ese trayecto y caminaba por ahí cuando es interceptado por un chico que lo toma por el cuello con un arma de fuego. Del otro lado de la calle, llega otro chico y le manotea el celular que traía en el bolsillo y salen corriendo porque justo un vecino los vio", relató la mujer en diálogo con LU5.
Toda la secuencia fue registrada por las cámaras de seguridad de un vecino, medida a la que varios han recurrido ante los reiterados hechos de inseguridad, que según detalló la mujer, suelen ser arrebatos en la vía pública pero también han sufrido robos en viviendas y vandalismo hacia autos y cámaras de vigilancia.
Aunque el vecino salió en auxilio de la víctima, no lograba abrir su portón y esos segundos de más ayudaron a que los delincuentes lograran perderse entre las calles. Por seguridad, se llamó a la Policía y se les brindó las características de los atacantes, pero lo cierto es que ya no pudieron dar con ellos.
"En este sector (calle Concordia e inmediaciones) los vecinos estan cansados de hacer denuncias porque no se hace nada. Hacen lo que quieren los delincuentes", expresó Marcela indignada, y agregó que tras alertar del robo a su hijo en un grupo de WhatsApp barrial, otras cuatro vecinas le confiaron que sus hijos sufrieron situaciones similares.
Respecto de los sospechosos, a quienes no identifican como vecinos del barrio, indicó que tendrían "entre 21 y 25 años" de acuerdo a su aspecto físico, y que suelen andar de a dos.
En otras declaraciones radiales, también aportó declaraciones Claudio, el vecino que salió en auxilio del adolescente, quien dijo que ya han agarrado jóvenes in fraganti en hechos delictivos, pero que suelen defenderse diciendo que "no están haciendo nada".
Sobre los hechos de inseguridad, apoyó lo dicho por Marcela y aseguró que "es cosa de todos los días". "Justo detrás del Ruca Che tenés 400 metros que nadie mira. Si pusieran una posta policial en Casilda y Moritán, esto lo cortás", sostuvo.