Un machete y una navaja con sangre humana: la habitación de Sánchez fue la escena del crimen de Azul Semeñenko

La perito Julia Villalba exhibió las armas secuestradas en la vivienda donde fue vista por última vez. También mostró al jurado algunas de las 1.145 imágenes tomadas de las manchas de sangre.

un machete y una navaja con sangre humana: la habitacion de sanchez fue la escena del crimen de azul semenenko

La perito forense Julia Villalba se colocó guantes de látex para sostener frente al jurado dos armas de todas las secuestradas en la vivienda de Roberto Daniel Sánchez. “Se cometió un crimen en la habitación”, aseguró durante el juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko.

La exhibición de un machete y una navaja positiva en sangre humana cerró un testimonio de más de doce horas de trabajo pericial en la vivienda del acusado reconstruido en imágenes, fotografías, croquis y objetos.

La primera fue la navaja. Villalba abrió el envoltorio que conservaba la cadena de custodia y explicó que se trataba del indicio número 7, una Stanley Steel de 19 centímetros de largo, con mango de madera y tipo sevillana. El elemento había sido encontrado en una mesa ubicada junto a una ventana, en el sector de living-comedor-cocina de la vivienda allanada.

La perito había explicado durante la inspección que antes de secuestrarla se realizó sobre la navaja un test Opti que determino que había tenido contacto con sangre humana.

Después llegó el segundo elemento. Villalba abrió otro envoltorio y sacó un machete con mango negro, marca Mellota, que había sido encontrado colgado en una pared de la vivienda, dentro de su funda. La descripción incorporada a la cadena de custodia indicaba una longitud total de 65 centímetros y una hoja de 52 centímetros. También había sido sometido a pericias.

La imagen de ambos elementos expuestos frente al jurado fue el cierre de una declaración que había comenzado mucho antes, con una explicación sobre cómo trabaja Criminalística en un lugar del hecho.

Más de doce horas dentro de la casa donde Azul Semeñenko fue vista por última vez

Villalba es licenciada en Criminalística y trabaja en el Laboratorio de Criminalística del Cuerpo Médico Forense, dependiente del Tribunal Superior de Justicia de Neuquén. Antes había trabajado como empleada policial en Cipolletti, en el gabinete de Criminalística. Lleva 11 años en su actual puesto.

El allanamiento en el que intervino se realizó el 18 de octubre de 2025 y quedó registrado en un informe del Laboratorio de Criminalística. La perito explicó que su tarea consistió en inspeccionar el lugar, documentarlo y recolectar aquellos elementos que pudieran tener relevancia para la investigación.

El procedimiento comenzó a las 8 de la mañana y se extendió hasta las 20:50. El domicilio de Comahue al 1100 fue recorrido de manera sistemática. La vivienda y los sectores exteriores fueron divididos en zonas para poder registrar cada indicio, fotografiarlo, ubicarlo espacialmente y preservar su cadena de custodia.

Roberto Daniel Sánchez permanece detenido, acusado de homicidio triplemente agravado por mediar violencia de género, por odio a la identidad de género y por ensañamiento.

La Ford Ranger que estaba estacionada a unos 23 metros de la vivienda también fue inspeccionada. En el volante, y el asiento posterior encontraron sangre humana lavada. En su caja encontraron una cortina y un bidón. La cortina presentaba manchas oscuras, aunque el test realizado para determinar si se trataba de sangre humana dio negativo.

Pero la prueba más contundente estaba dentro de la propiedad donde comenzaron a encontrar otros elementos.

Sangre, alambres y armas en la casa de Roberto Sánchez

En la gomería ubicada en Copahue al 1100 de Toma La Familia encontraron un cuchillo tipo táctico, una tenaza y un hacha de fabricación casera. El hacha estaba construida con material de hierro soldado y también fue sometida a un test para detectar manchas hemáticas, con resultado negativo.

En un sector exterior, dentro de una caja ubicada entre neumáticos, aparecieron dos fundas de almohada y una sábana con manchas oscuras y rojizas. Sobre esos textiles se identificaron distintos patrones de manchas y se tomaron muestras. El test confirmó la presencia de sangre humana.

La investigación de Criminalística continuó hacia la planta superior. Allí encontraron un televisor dañado que presentaba manchas de sangre por proyección. También aparecieron un pantalón con manchas rojizas y rastros hemáticos en la estructura de la escalera.

Pero fue dentro de la vivienda donde la perito describió la mayor concentración de indicios.

Sangre humana hasta en el techo del baño

En el baño se observaban múltiples manchas, estas no tenían un patrón específico, no se encontraban agrupadas ni tenían una dirección y su forma no especificaba desde donde provenían, dijo la perito. “Como pueden observar, hay hasta en el techo este tipo de manchas”, que luego aclaró, son positivas en sangre humana.

Además se refirió a los resultados del reactivo Blue Star que indica un limpiamiento en el sector de la pileta, la ducha: “estas coloraciones son interrumpidas, es decir que hay un lavado del recinto de ducha, pero en la pared tenemos con mayor intensidad esta coloración azulada”.

En tanto la pared del baño que a simple vista tiene unas manchas rojizas al aplicar el blue pudieron observar esta coloración azulada en la zona superior.

Lo aplicaron también en el pasillo y observaron que en el sector superior del ingreso a la puerta del baño, tuvo una reacción positiva y lo mismo en ambas paredes y piso. Esta coloración también tiene esa característica de no tener durabilidad, es decir, que pudo haber sido alterada mediante limpieza, por eso no tenemos la suficiente cantidad de muestra para reaccionar con el Prostar que muestra sangre humana.

“Sobre pared también tenemos esta coloración y este patrón de limpieza que les mencionaba antes, el tipo de movimiento que se genera cuando se limpia de arriba hacia abajo, entonces eso me va a generar que el blue star reaccione y me dé esas esos patrones vigentes que están en la pared, que a simple vista no son visibles, sino con el reactivo”.

Sangre humana por decantación de un cuerpo en el colchón

En el dormitorio había manchas de sangre visibles a simple vista en muebles, prendas y distintos sectores de la habitación. Otras aparecieron recién cuando los investigadores utilizaron instrumental específico.

Villalba explicó que las manchas más brillantes correspondían a sangre más reciente, mientras que otras, más oscuras, presentaban características de mayor antigüedad.

La habitación fue luego recorrida con luces forenses y con Blue Star, un reactivo utilizado para revelar restos de sangre que pudieron haber sido limpiados o removidos.

El resultado permitió observar manchas que no eran visibles a simple vista por todos lados. Por ejemplo, en el marco de un espejo incorporado a un mueble y en un placard.

Sobre el colchón, por ejemplo, la reacción del Blue Star aparecía y se apagaba rápidamente, una característica que la perito vinculó con una posible limpieza de la superficie.

“En el colchón tenemos una decantación de una fuente sangrante que tuvo un tiempo prudencial en ella que generó tanto en la parte superior del colchón como en la parte interna una mancha de sangre”, explicó Villalba.

También describió sectores de muebles, paredes, piso y otros elementos donde el reactivo permitió detectar rastros que habían sido removidos.

En algunos sectores, explicó, la sangre había sido limpiada y posteriormente extendida por el movimiento de un trapo. La aplicación del reactivo permitió seguir esas marcas sobre muebles, paredes y otras superficies.

“Acá hubo un crimen”

Después de reconstruir durante horas el recorrido por el inmueble, el fiscal le preguntó a Villalba qué podía concluir a partir de todo aquello que había observado.

La respuesta fue directa: en el sector correspondiente al dormitorio había ocurrido un crimen. La perito aclaró que esa conclusión surgía de la observación de los indicios en el lugar, mientras que la reconstrucción de la dinámica del hecho correspondía a otro trabajo pericial.

En este sentido, destacó el ocultamiento o la limpieza de esta sangre humana y lo que se observaron además de las coloraciones rojizas en algunos sectores del piso y la identificación de estos grandes sectores con mayor cantidad de sangre y menor cantidad de sangre.

“Se secuestra tanto la porción de colchón que me determina esta decantación de que el cuerpo de una persona estuvo en ese lugar de decantando la sangre desde la superficie del colchón hacia la goma espuma”, sostuvo.

El comportamiento del reactivo también fue explicado: “tanto en la parte superior como en la parte inferior con la coloración azulada y también esa superficie que se observó que estaba limpiada y que reaccionaba de una manera diferente a las otras coloraciones azuladas, es decir, que tenía una energía distinta, se prendía y a los pocos segundos se apagaba”.

Fue entonces cuando comenzó a describir los objetos que habían sido secuestrados durante el allanamiento y estaban sobre la mesa de la sala 12 de audiencias.

La declaración terminó con esas dos armas blancas frente al jurado. Primero, la navaja. Después, el machete. Además, indico que en la escalera encontraron manchas de sangre de rozamiento descendente.

Todos los objetos que hasta ese momento habían existido dentro de una cadena de custodia, en fotografías, informes y planimetrías finalmente se sumaron al conjunto de la contudente prueba que cada dia es puesta físicamente a la vista de quienes deberán decidir qué valor tienen dentro de la investigación por el transfemicidio de Azul Semeñenko triplemente agravado por violencia de genero, ensañamiento y odio a la identidad trans.

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