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Una nena se clavó en el ojo un hierro que sobresalía de un camión: ahora deberán indemnizar a su familia

La Justicia determinó que hubo negligencia tanto del transportista como del comercio. La menor sufrió una grave herida en el rostro.

Una familia de Neuquén recibirá una indemnización luego de que una nena de 12 años sufriera una grave herida en el rostro al chocar contra un hierro que sobresalía de un camión que descargaba materiales frente a una ferretería del oeste de la ciudad.

El hecho ocurrió cuando la niña salió de la casa de su abuela camino a la escuela y, al pasar por el lugar, golpeó su cara contra un caño que sobresalía de la caja del vehículo. Como consecuencia, sufrió una lastimadura de consideración en la zona del ojo izquierdo que requirió más de 35 puntos de sutura.

Según se determinó en la causa, el camión se encontraba detenido mientras realizaba tareas de descarga sin la señalización correspondiente, y además el hierro transportado sobresalía sin ningún tipo de protección o advertencia visible.

Con estas pruebas, la jueza civil María Eugenia Grimau concluyó que hubo responsabilidad compartida entre la dueña de la ferretería y el transportista. En su fallo, señaló que el comercio no contaba con habilitación para realizar maniobras de carga y descarga en ese lugar, mientras que el conductor del camión no tomó las medidas de seguridad necesarias.

Poder Judicial Neuquén (1)

“Ni el comercio tenía habilitación para estacionamiento especial de carga y descarga de la mercadería propia, ni el transportista ejecutó la carga con la señalización pertinente y adecuada”, sostuvo la magistrada.

Además, remarcó que transportar materiales que sobresalen del vehículo sin protección implica un riesgo evidente. En ese sentido, indicó que el caso encuadra en una responsabilidad que alcanza tanto al dueño de la mercadería como a quien realizó la carga.

Una prueba clave: el video

Uno de los elementos centrales para la resolución fue una pericia accidentológica basada en un video aportado durante el proceso judicial. Allí se pudo observar que el camión —un Mercedes Benz— estaba estacionado con un caño sobresaliendo de la caja, sin ningún tipo de señalización que advirtiera a peatones o habilitara la maniobra.

Ese detalle fue determinante para confirmar que no se cumplieron las condiciones mínimas de seguridad, lo que terminó derivando en el accidente.

Las consecuencias en la salud de la menor

El fallo no solo contempló el daño físico sufrido por la niña, sino también el impacto emocional que le dejó el hecho. A partir de un informe psicológico, la jueza consideró que la situación generó un daño psíquico que debe ser reparado.

La profesional que intervino en la evaluación detectó que la menor presenta inseguridad, baja autoestima y dificultades en sus vínculos sociales, en gran parte relacionadas con la cicatriz que le quedó en el rostro.

Según se detalló, la niña siente temor constante a ser rechazada por sus pares, lo que afecta su vida cotidiana, tanto en el ámbito escolar como en lo social y familiar.

En base a todos estos elementos, la magistrada resolvió condenar tanto a la comerciante como al transportista a indemnizar a la familia. La reparación incluye los daños materiales derivados de la lesión física y también el daño psicológico ocasionado por el episodio.

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