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Un hombre de 74 años, vecino de un barrio de la meseta neuquina, pidió ayuda para arrancar su auto a dos hombres que se lo terminaron robando. La maldad les jugó en contra a los delincuentes, que en pocos días fueron identificados e imputados como sospechosos.
La subcomisario Julia Gutiérrez, del Departamento Sustracción Automotores, relató a LMNeuquén que todo inició el 10 de julio pasado, cuando un vecino del barrio Z1 llamó a la Policía a raíz del robo de su auto. Les indicó a los efectivos que se presentaron que, intentando hacer arrancar su auto Chery en la calle, pidió ayuda a dos hombres que pasaban por allí, quienes accedieron de inmediato, aunque con otras intenciones en mente.
"Uno de ellos se quedó empujando el vehículo, mientras que el otro subió en el asiento del conductor, y cuando lograron arrancarlo, el que iba dentro huyó en el auto", detalló Gutiérrez. El cómplice que empujaba el vehículo, siguiendo el relato de la víctima, se alejó corriendo hasta el auto rojo en el que se movilizaban ambos y se alejó en él.
Con lo aportado por el denunciante, se inició una investigación y se ordenó un relevamiento de las cámaras del sector. Fue gracias a las imágenes registradas por las de un comercio cercano al lugar del hecho que los investigadores pudieron ver la secuencia y verificar las palabras del denunciante.
Además, obtuvieron una primera descripción física de los delincuentes y lograron identificar que andaban en un Peugeot 206 color rojo, dato clave a partir del cual se pudo avanzar rápidamente.
En horas posteriores al hecho, el auto en cuestión fue ubicado en inmediaciones de calle Godoy y 1ro de Mayo, donde pudieron identificar a su conductor, cuyas características coincidían con uno de los autores del hecho, puntualmente quien empujó el Chery robado. Por este motivo, se lo demoró y se secuestró el vehículo por orden de la Fiscalía de Robos y Hurtos, ordenándose además la requisa del auto.
Alrededor de las 23, el Chery fue hallado en estado de abandono en el barrio Toma 7 de Mayo, por lo que también fue trasladado a los asientos del Departamento Sustracción Automotores para su requisa.
En el Peugeot, se logró dar con prendas de ropa que coincidirían con las que vestía uno de los autores al momento del robo, de acuerdo a los registros fílmicos.
Finalmente, continuando con la investigación, se pudo identificar al segundo delincuente (quien huyó en el auto de la víctima), cuyo domicilio se encontraba a escasos metros del lugar de abandono del Chery y fue allanado con autorización de la Justicia el miércoles de esta semana.
Allí, los efectivos secuestraron más ropa que sería la que usaban los autores, la llave de arranque del auto robado, un cricket, y ruedas que se le habían retirado el Chery. También se ubicaron otros tres vehículos que fueron verificados en caso de tratarse de autos robados: un Renault Megane, un Seat, y un Fiat Uno, aunque ninguno de ellos arrojó pedidos de secuestro.
Como última pieza de prueba de interés, los uniformados dieron con una constancia de salida transitoria de la Justicia Federal a nombre no del dueño de casa, sino de su cómplice, identificado inicialmente como quien manejaba el Peugeot. Esto permitió solidificar las sospechas de que se conocen y actuaron juntos en el hecho. La constancia era de vieja data.
Por último, se procedió a la demora del segundo sospechoso, quien al igual que su cómplice, fue luego puesto en libertad supeditada tras ser notificado de la causa en curso.
La subcomisario Gutiérrez confió que el Chery, más allá de haber sufrido el cambio de tres de sus ruedas, se encontraba en buen estado y sería restituido a su propietario.