Dos policías que hacían un patrullaje en la capital neuquina le salvaron la vida a un nene que se atoró mientras comía un pancho en el Parque Central.
El hecho ocurrió ayer por la tarde, alrededor de las 18. El niño, que estaba acompañado por sus padres y sufrió una obstrucción en sus vías respiratorias mientras comía un pancho de los tantos que venden los típicos carritos ubicados allí.
El comisario inspector Ariel Pereyra, jefe del Departamento Móvil de la Policía, indicó que el rescate se produjo a las 18 en la zona de paradas de colectivos ubicada en Sarmiento y San Luis.
"Los papás pidieron auxilio desesperados y los efectivos del Departamento de Seguridad Móvil, que estaban haciendo un patrullaje a bordo de sus motos, no dudaron en acercarse para colaborar", explicó Pereyra.
Los uniformados bajaron de sus motos y comenzaron a asistir al pequeño. "Practicando la maniobra de Heimlich de compresión abdominal lograron que expulsara el alimento que le impedía respirar", dijo el comisario.
Médicos del SIEN, que también llegaron de inmediato, examinaron al pequeño en el lugar y corroboraron que se encontraba en buen estado de salud.