Filipinas. -La policía de Filipinas ha anunciado este lunes la suspensión “indefinida” de su guerra contra las drogas (en la que 7100 personas han muerto asesinadas) para depurar de corruptos sus filas, después de que varios de sus agentes fueran acusados de haber estrangulado a un empresario surcoreano dentro de un cuartel de la Policía, tras secuestrarlo y exigir un rescate.
El presidente del país, Rodrigo Duterte, ha admitido que la policía filipina es “corrupta hasta la médula”, pero ha añadido que tras la limpieza reanudará su guerra y la prolongará hasta el final de su mandato, en 2022.
“Tenemos que enfocar nuestros esfuerzos en la limpieza interna y, cuando se solucione el problema, el presidente nos ordenará que volvamos a la guerra contra las drogas. De momento, no más operaciones antidroga”, afirmó el jefe de la Policía, Ronald Bato dela Rosa en un discurso en el cuartel de Campo Crame, en Ciudad Quezón.
El presidente aprovechó, no obstante, para asegurar que tras la limpieza de los cuadros policiales, la guerra contra las drogas se prolongará hasta el final de su mandato, en 2022, y no solamente por un año, como había planeado anteriormente.
Desde que Duterte llegó al poder, en junio de 2016, su campaña ha provocado más de 7000 muertes de personas presuntamente vinculadas a los estupefacientes, de las que 2527 han sido a manos de los agentes en supuestos enfrentamientos con los sospechosos, según datos que se conocieron durante la semana pasada.