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Los comerciantes de la Avenida del Trabajador están preocupados porque las ventas cayeron un 60 por ciento desde que se inauguró el Metrobús. Aseguraron que no logran repuntar, por lo que temen que el delicado momento financiero que atraviesan los empuje a bajar las persianas definitivamente.
En este marco, el intendente Mariano Gaido anunció que presentará un programa de beneficios impositivos para los empresarios que se vieron perjudicados por la obra (ver aparte).
"Tuve una vinería por diez años, pero hace cuatro meses me vi obligado a cerrarla por todos los problemas que me trajo", señaló Bernardo, un comerciante que tenía su local en la Avenida del Trabajador. Indicó que ahora se gana la vida trabajando en el negocio de su madre, que también está arrinconada por las cuentas en rojo.
Hay decenas de personas que atraviesan la misma situación a lo largo de la traza del Metrobús. Según comentaron los comerciantes consultados, el detonante de la caída de las ventas fue la prohibición de estacionar en la Avenida del Trabajador, que generó que muchos clientes ocasionales, que se veían atraídos por las ofertas de este polo comercial que es considerablemente más barato que el centro, no tuvieran dónde dejar el auto para hacer sus compras.
"Antes de que comenzaran con la obra, la gente pasaba, estacionaba frente al negocio y compraba, pero desde que hicieron esto ya no pueden dejar el auto acá y mis ventas cayeron drásticamente", contó al respecto Bernardo.
Gerardo, un verdulero de la zona, manifestó que durante las obras tuvo una retracción del 80 por ciento en sus ventas.
Al inaugurarse el Metrobús, el sector volvió a cobrar vida y el negocio repuntó levemente en las semanas siguientes, pero quedó lejos de los volúmenes que se comercializaban con anterioridad.
"La realidad es que estamos sosteniendo el local laburando el doble, porque es la única forma de mantenerse a flote. Además, no tengo empleados porque no me da para poner ni siquiera uno solo, así que es todo hecho por uno mismo", comentó Gerardo.
Por su parte, María, dueña de un almacén, señaló que su clientela estaba compuesta en un 60 por ciento por clientes ocasionales, mientras que el resto eran del barrio. Afirmó que ahora los vecinos son sus principales consumidores. "Cerraron muchos comercios en la zona por el efecto del Metrobús. Las ventas cayeron y está muy difícil mantenerse en pie", detalló.
Los comerciantes consultados coincidieron en que a la merma se le sumaron otros factores que complicaron la actividad en ese sector de la ciudad.
Al respecto, el presidente de la Asociación de Comercio, Industria, Producción y Afines de Neuquén (Acipan), Daniel González, explicó que las pymes locales tienen que afrontar "una carga impositiva muy grande y tasas altas en los bancos".
Uno de los comerciantes del oeste precisó que, como responsable inscripto, debe abonar diez mil pesos a la AFIP, otros diez mil pesos en concepto de Ingresos Brutos, quinientos pesos de licencia comercial y 2500 pesos más al contador público.
Además, aseguró que, en un contexto de recesión como el que se está atravesando desde hace meses, los gastos de alquiler y servicios básicos ajustan todavía más la cuerda al cuello, por lo que consideró que la Municipalidad debe tener en cuenta a los empresarios con políticas que protejan el capital de los que se animan a "apostar por la ciudad".
El Metrobús se inauguró en marzo de este año con la presencia del entonces ministro de Transporte, Guillermo Dietrch.
Daniel González, de Acipan, dijo que las pymes locales atraviesan un momento crítico por la caída de las ventas, la carga impositiva y las altas tasas en los bancos, por lo que consideró que el gobierno nacional debe aplicar medidas de urgencia para reactivar la actividad. Hasta el momento, no hubo ninguna medida que haya sido en pos de ayudar al sector.
El intendente Mariano Gaido anunció que en los próximos días presentará un programa de beneficios impositivos para los comerciantes de la Avenida del Trabajador que se vieron perjudicados por las obras del Metrobús.
El jefe comunal indicó que será una política similar a la que aplicaron recientemente que redujo el valor de la licencia comercial, aunque no brindó mayores precisiones al respecto.
Los empresarios locales recibieron la noticia con muchas expectativas y hasta se animaron a aportar ideas para lograr una propuesta que no deje a nadie afuera ni implique mayores gastos para el Municipio.
Señalaron que una reducción de los impuestos sería muy importante para reducir el impacto de la crisis que ocasionaron las obras del Metrobús en el sector, aunque también instaron a las empresas que proveen los servicios básicos en la ciudad a subsidiar a quienes tuvieron una merma en las ventas.
Por su parte, el titular de Acipan, Daniel González, consideró que, más allá del contexto recesivo que se vive en el comercio en general, los frentistas de Avenida del Trabajador se vieron aún más perjudicados por el sistema de transporte que conecta el este con el oeste de la ciudad.
El directivo señaló que, desde un comienzo, Acipan peleó para que se habilitaran ciertos sectores de carga y descarga para que los proveedores pudieran hacer su trabajo sin complicaciones y mejorar la situación.
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